Los diputados de la Comisión de Salvadoreños en el Exterior, Legislación y Gobierno dieron un paso clave para modernizar el comercio internacional en El Salvador. Emitieron un dictamen favorable para ratificar el Convenio de las Naciones Unidas sobre la Utilización de las Comunicaciones Electrónicas en los Contratos Internacionales, un acuerdo adoptado en 2005 que facilitará la firma de contratos electrónicos entre empresas de distintos países.

El convenio busca garantizar la validez legal de las comunicaciones electrónicas en los acuerdos comerciales internacionales, permitiendo que contratos celebrados a través de correos electrónicos, plataformas digitales y otros medios electrónicos tengan el mismo reconocimiento que los documentos físicos. Con esta medida, El Salvador se alinea con las tendencias globales del comercio digital y abre la puerta a mayor inversión extranjera.
Durante el análisis del dictamen, los diputados recibieron a representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores, quienes destacaron que la ratificación de este convenio brindará certeza jurídica a las empresas y facilitará operaciones comerciales transfronterizas.

Este acuerdo es especialmente relevante para sectores como el comercio digital, la logística y la industria exportadora, que requieren herramientas modernas para cerrar negocios de manera ágil y segura. Además, se espera que reduzca costos operativos al eliminar barreras burocráticas y facilitar la digitalización de procesos en el comercio exterior.

Entre los beneficios más importantes, la convención establece que las comunicaciones electrónicas tendrán la misma validez legal que los documentos físicos. También permite que las empresas puedan incluir cláusulas específicas para adaptar los contratos a sus necesidades, lo que otorga flexibilidad en los acuerdos comerciales.
La ratificación de este convenio no solo beneficia a las grandes empresas, sino también a emprendedores y pequeños exportadores salvadoreños, quienes podrán ampliar su alcance a mercados internacionales sin la necesidad de trámites presenciales.