
La Villa Navideña del Centro Histórico se consolidó como el principal atractivo turístico del país durante las festividades de fin de año, al recibir a 4.5 millones de personas, cifra que la posiciona en el primer lugar de los sitios más visitados a nivel nacional. Este masivo flujo de visitantes generó importantes beneficios económicos, especialmente para el comercio, los servicios y el empleo local.
Uno de los impactos más directos se reflejó en el aumento del consumo. Restaurantes, cafeterías, ventas ambulantes, artesanos, emprendedores y comercios formales registraron incrementos significativos en sus ventas, impulsados por la alta afluencia diaria de familias, turistas nacionales y visitantes extranjeros. La demanda de alimentos, bebidas, recuerdos, transporte y servicios recreativos permitió una mayor circulación de dinero en la economía local.
El evento también favoreció la generación de empleo temporal, ya que muchos negocios ampliaron su personal para atender la demanda durante la temporada. Vendedores, meseros, personal de seguridad, limpieza, logística y animación encontraron oportunidades laborales, lo que contribuyó a mejorar los ingresos de cientos de hogares en el cierre del año.

En el ámbito turístico, el impacto fue aún más amplio. Entre el 20 de diciembre y el 1 de enero, se registraron 222,000 pasajeros internacionales atendidos, lo que evidencia un crecimiento del turismo extranjero. Estos visitantes no solo acudieron a la Villa Navideña, sino que también consumieron servicios de hoteles, transporte, restaurantes y tours, extendiendo el beneficio económico a otros sectores y regiones del país.
La alta afluencia fortaleció además la imagen del Centro Histórico como un polo turístico seguro y atractivo, incentivando futuras inversiones privadas. La reactivación sostenida de la zona genera confianza entre empresarios y emprendedores, quienes ven mayores oportunidades para establecer o expandir negocios relacionados con el turismo, la gastronomía y el entretenimiento.

Otro efecto positivo fue el impulso a la economía informal, que encontró en la Villa Navideña un espacio de alta visibilidad para la venta de productos tradicionales, comida típica y artículos artesanales. Para muchos pequeños comerciantes, la temporada representó uno de los mejores períodos de ingresos del año.
Finalmente, el éxito de la Villa Navideña demuestra cómo los eventos de gran escala pueden convertirse en motores de desarrollo económico, al dinamizar el comercio, generar empleo, atraer turismo internacional y fortalecer la actividad económica urbana. La visita de 4.5 millones de personas no solo marcó un récord de asistencia, sino que dejó un impacto económico positivo que se traduce en mayores ingresos, oportunidades y proyección para el país.
