
La Asociación Salvadoreña de Importadores de Lácteos (ASILAC) aseguró que existe abastecimiento suficiente de quesos y quesillo en todo el país y anunció un acuerdo gremial para establecer una banda de precios justos, con el objetivo de proteger a los consumidores y evitar incrementos injustificados en productos de alto consumo de la canasta básica.
En un pronunciamiento público, la gremial afirmó que no hay escasez ni riesgo de desabastecimiento en el mercado nacional. ASILAC explicó que el sector importador ha tomado las previsiones necesarias para garantizar la continuidad del suministro, por lo que la población puede tener plena tranquilidad respecto a la disponibilidad de productos lácteos.
Como parte de su compromiso, la asociación informó que se acordó una banda de precios por mayor para los productos de mayor consumo. En el caso del quesillo, el rango establecido es de US$2.60 a US$2.75 por libra, mientras que para el queso duro también conocido como queso duro blandito o morolique el precio acordado va de US$3.00 hasta un máximo de US$3.15 por libra.

ASILAC aclaró que estos precios corresponden al mercado mayorista y que, aunque el país atraviesa un período de escasez estacional de leche, que suele presionar los precios al alza, el sector asumió el compromiso de mantener estos rangos y no trasladar aumentos al mercado.
En ese contexto, la gremial hizo un llamado directo a distribuidores, comercializadores y vendedores al detalle para que los precios finales al consumidor sean congruentes con los valores base acordados, evitando incrementos injustificados y prácticas especulativas.

La asociación reiteró que este compromiso es colectivo, respaldado por importadores, comercializadores y minoristas, y no una decisión individual. Además, expresó su apoyo a las iniciativas del presidente de la República orientadas a mantener precios justos, proteger la economía de las familias salvadoreñas y garantizar estabilidad en los productos de la canasta básica.
Finalmente, ASILAC reafirmó su disposición de trabajar de la mano con las autoridades, con transparencia, responsabilidad y sentido social, subrayando que su prioridad es el bienestar de la población y el mantenimiento de abastecimiento, estabilidad y precios razonables en el mercado de lácteos.
