
El Ministerio de Cultura anunció que en el presupuesto institucional de 2026 únicamente el 38% estará destinado al pago de salarios, mientras que el 62% restante se invertirá en servicios, programas y atención directa a la población, marcando un cambio en el enfoque del gasto público hacia el fortalecimiento del acceso cultural y la experiencia de los usuarios.
El ministro de Cultura, Raúl Castillo, explicó que esta distribución responde a la necesidad de maximizar el impacto social de los recursos del Estado. “Estamos destinando el mayor porcentaje en servicios que le vamos a proporcionar a la población”, afirmó el funcionario, subrayando que la prioridad es mejorar la calidad de atención, ampliar la oferta cultural y fortalecer los espacios públicos.
Este enfoque presupuestario se refleja en los resultados obtenidos durante el último año, cuando los espacios culturales administrados por el ministerio registraron una atención de 3,947,000 personas, que visitaron museos, la Biblioteca Nacional de El Salvador (BINAES), el Palacio Nacional y los teatros. Estas cifras consolidan un crecimiento sostenido en el consumo cultural y el uso de la infraestructura pública.
Uno de los principales referentes de este dinamismo es la BINAES, que solo en el último año recibió 2,146,000 visitantes, alcanzando un acumulado de 4,672,000 personas desde su apertura en 2023. En tanto, el Palacio Nacional, reabierto en 2024, ya suma 348,000 visitantes, impulsado por una experiencia guiada que integra historia, patrimonio y atención especializada, incluso en varios idiomas.

La inversión en servicios también ha permitido descentralizar la oferta cultural, como ocurrió con la presentación del ballet El Cascanueces, que por primera vez fue llevado a comunidades. El inicio de esta modalidad en La Campanera marcó un hito, al acercar el ballet clásico a niñas y familias que nunca antes habían tenido acceso a este tipo de espectáculos.
En el ámbito del patrimonio, el Parque Arqueológico Tazumal alcanzó una cifra histórica de 130,000 visitantes en un solo año, posicionándose como el sitio arqueológico más visitado por turistas que llegan al país en cruceros. A esto se suma la dinamización de otros espacios como Joya de Cerén, San Andrés, Cihuatán y Casa Blanca, donde se han incorporado talleres y actividades lúdicas para todas las edades.
Asimismo, el Museo Nacional de Antropología David J. Guzmán (MUNA) ha fortalecido su propuesta con realidad virtual, salas inmersivas, espacios lúdicos infantiles y exposiciones interactivas, además de la renovación progresiva de sus salas, lo que ha contribuido a mejorar la experiencia del visitante.

El ministro también destacó el impacto internacional del trabajo cultural, como el reconocimiento de la Cofradía de las Flores y las Palmas de Panchimalco, un proceso que tomó cinco años de investigación y gestión, y que se espera impulse una mayor afluencia turística al municipio en los próximos meses.
Con un presupuesto 2026 enfocado mayoritariamente en servicios y atención al público, el Ministerio de Cultura apuesta por consolidar el acceso cultural, fortalecer el patrimonio y ampliar la cobertura territorial, priorizando el beneficio directo para la población y reforzando el papel de la cultura como motor social y turístico del país.
