
Las reservas de bitcoin del Gobierno de El Salvador aumentaron un 25% durante 2025, al pasar de poco más de 6.003 monedas a 7.517 bitcoines al cierre de diciembre, según datos oficiales de la Oficina de Bitcoin revisados este jueves. El incremento equivale a 1.513,6 bitcoines adicionales acumulados en un solo año.
Este crecimiento se registró pese a la volatilidad del mercado y a la caída anual del precio del criptoactivo, lo que mantiene al bitcóin como un componente relevante dentro de la estrategia financiera del Gobierno salvadoreño.
Aumento en volumen y valor de las reservas
De acuerdo con el historial publicado en el portal oficial bitcoin.gob.sv, el valor de las reservas estatales pasó de 561,23 millones de dólares al cierre de 2024 a 658,02 millones de dólares al finalizar 2025, lo que representa un incremento del 17% en términos de valor.

Este aumento se dio aun cuando el bitcóin cerró 2025 con una caída del 6%, ubicándose por encima de los 88.000 dólares, lejos del máximo histórico de 126.251 dólares, alcanzado el 6 de octubre durante una sesión de alta volatilidad.
Contexto de la política de bitcóin en El Salvador
El Salvador se convirtió en septiembre de 2021 en el primer país del mundo en adoptar el bitcoin como moneda de curso legal, junto al dólar estadounidense. La medida fue presentada como una de las principales apuestas económicas del presidente Nayib Bukele, con el objetivo de atraer inversión, modernizar el sistema financiero y promover la inclusión financiera.
Sin embargo, distintos estudios señalaron que más del 90% de la población rechazó su uso cotidiano, mientras el Gobierno impulsó incentivos y exenciones fiscales para inversionistas vinculados a activos digitales.

Compras continúan pese a restricciones
A pesar de estas limitaciones, el Gobierno del presidente Bukele ha continuado incrementando las reservas de bitcóin, según reflejan los registros oficiales, manteniendo la acumulación del criptoactivo como parte de su estrategia financiera.
El crecimiento del 25% en las reservas durante 2025 confirma que, aunque el bitcoin ya no es moneda de curso legal, sigue ocupando un lugar relevante en la política económica del Gobierno salvadoreño, en medio de un debate persistente sobre su impacto, riesgos y sostenibilidad a largo plazo.
