
El método “Avalancha” es una estrategia financiera que prioriza el pago de las deudas con las tasas de interés más altas, con el objetivo de reducir el costo total que una persona paga a largo plazo, informó el Banco Central de Reserva (BCR). Este enfoque permite disminuir de forma más eficiente el monto acumulado por intereses y resulta especialmente útil para deudas grandes con tasas elevadas, como tarjetas de crédito o préstamos de consumo.
Según el BCR, el método Avalancha se basa en una lógica simple pero efectiva: ordenar todas las deudas de mayor a menor tasa de interés. Mientras se mantiene el pago mínimo en cada una, todo el dinero adicional disponible se destina a la deuda que genera más intereses. Una vez que esa deuda se cancela por completo, el monto que se pagaba se redirige a la siguiente deuda con mayor interés, y así sucesivamente.

Este sistema busca atacar primero el principal problema del endeudamiento: los intereses elevados, que con el tiempo pueden duplicar o incluso triplicar el monto original adeudado. Al reducirlos desde el inicio, el deudor logra un ahorro significativo y acorta el tiempo total necesario para liberarse de sus compromisos financieros.
El BCR destacó que este método es ideal para personas que manejan varias deudas simultáneas, especialmente aquellas adquiridas con tasas altas, como tarjetas de crédito, créditos personales o compras financiadas. Aunque puede tomar más tiempo ver resultados visibles (como eliminar una deuda por completo), el beneficio principal es pagar menos intereses en el largo plazo.

Para aplicar correctamente el método Avalancha, la institución recomienda conocer con exactitud las tasas de interés de cada deuda, cumplir puntualmente con los pagos mínimos y destinar cualquier ingreso extra (bonos, horas extras o ahorros) al pago de la deuda prioritaria. La constancia es clave para que el método funcione de manera efectiva.
Finalmente, el Banco Central subrayó que el método Avalancha no solo ayuda a mejorar la salud financiera personal, sino que también fomenta una cultura de manejo responsable del crédito, permitiendo a las personas recuperar el control de sus finanzas, reducir el estrés económico y avanzar hacia una mayor estabilidad financiera.
