
Asesuisa y CoreNest apuestan a convertir a El Salvador en la puerta de entrada para startups tecnológicas que quieran escalar desde la región hacia el mundo, combinando capital de riesgo, aceleración y la experiencia de más de cinco décadas de una aseguradora líder en el mercado salvadoreño.

Un fondo que arranca en US$25 millones y mira a US$100 millones
Durante una conversación exclusiva para dinero.com.sv, José Roberto Rodríguez, CEO de CoreNest Accelerator, confirmó que el fondo de capital de riesgo de CoreNest se estructuró con un monto de 25 millones de dólares, fondeado por inversionistas regionales, globales y el propio equipo de la firma.
Ese capital se desplegará a través del acelerador: cada startup que ingrese al programa recibirá un cheque de 125 mil dólares, acompañado de un programa de formación para asegurar que la inversión no “caiga en saco roto”, sino que se utilice estratégicamente para crecer.

La visión de mediano plazo es clara: luego del periodo de maduración de entre cinco y ocho años, el objetivo es escalar el fondo hasta 100 millones de dólares y atraer startups no solo de América Latina, sino de cualquier parte del mundo que vean en El Salvador una base para expandirse globalmente.

Asesuisa como socio fundador y laboratorio de innovación
Asesuisa se incorpora como Founding Partner de la vertical de seguros de CoreNest Accelerator, con un rol activo en el diseño de retos de innovación, acceso al flujo de startups, pilotos corporativos y espacios de cocreación.

En la entrevista, Enzo Bizzarro, Presidente Ejecutivo de Asesuisa, explicó que la aseguradora entra como “founding partner” en un proceso de acompañamiento y aprendizaje del modelo y la metodología, con el propósito de volverse más ágil en su propio negocio y trasladar las mejores soluciones tecnológicas hacia sus procesos, la experiencia del cliente y la rentabilidad sostenible. Con 56 años de trayectoria en seguros y el respaldo del Grupo Ficohsa, Asesuisa busca aprovechar este vínculo para gestionar mejor los riesgos de pymes y startups, y transformar la forma en que se presta el servicio asegurador en la región.

Por qué El Salvador se vuelve un imán para la innovación
Para Bizzarro, el país ofrece hoy un ambiente propicio para la inversión, con reglas del juego que permiten atraer capital que antes se dirigía a mercados más grandes o desarrollados.
La apuesta de Asesuisa y CoreNest combina interés de negocio con un ideal social: que El Salvador se convierta en un referente en tecnología, generando bienestar para la sociedad a través del desarrollo de nuevas soluciones y su posterior uso en beneficio de clientes y aliados.

Rodríguez complementa esta visión al subrayar que Centroamérica, con cerca de 60 millones de habitantes, representa un mercado atractivo para que una startup se regionalice rápidamente desde El Salvador, lo que incrementa su valor y su potencial de expansión.
Qué tipo de startups busca CoreNest
Rodríguez detalló que el programa está atrayendo startups tecnológicas de distintas verticales, con énfasis en que incorporen un componente fuerte de inteligencia artificial.

Entre las categorías prioritarias mencionó soluciones de IA aplicadas a seguros, logística o robótica, así como proyectos en telecomunicaciones, energía, infraestructura y fintech, siempre que la tecnología sea un habilitador clave para escalar hacia mercados mayores que Latinoamérica.
CoreNest invertirá en etapas tempranas, en startups valoradas en torno a un millón de dólares y que se encuentren en fase de producto mínimo viable (MVP), prototipo o ronda pre–seed, entregando un ticket plano de 125 mil dólares a cada emprendimiento que ingrese al programa de aceleración.

Un mensaje directo al emprendedor tecnológico
Desde Asesuisa, el mensaje para los emprendedores salvadoreños es que “ahora los sueños se pueden hacer realidad en su país”, porque existen las condiciones para que sus metas se concreten dentro de un modelo de negocio que los vuelve relevantes en industrias específicas.

Para los fundadores de la región, el llamado es a ver El Salvador como una plataforma donde desarrollar tecnologías que beneficien a Latinoamérica, aprovechando un mercado que comparte idioma, necesidades similares y hoy cuenta con infraestructura para escalar soluciones.

Rodríguez agregó dos llamados: que los innovadores vean al país como un destino atractivo para desarrollar innovación, y que la sociedad salvadoreña y regional mantenga la mente abierta ante nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial, que pueden hacer más eficientes las tareas diarias y liberar tiempo para actividades de mayor valor.
