
El acceso a servicios de salud en áreas turísticas y comunidades de difícil cobertura se fortalecerá con la entrega de seis cabinas médicas instaladas en distintos puntos del país, una iniciativa impulsada mediante cooperación internacional entre El Salvador y Estados Unidos. El acto de entrega contó con la participación de la viceministra de Relaciones Exteriores, Adriana Mira, y autoridades de ambos gobiernos.
Las cabinas médicas fueron donadas por el Gobierno de los Estados Unidos, a través del Departamento de la Defensa de su Embajada en El Salvador, en el marco del Programa de Asistencia Humanitaria. Estas estructuras permitirán brindar atención médica básica y especializada tanto a turistas nacionales e internacionales como a comunidades locales.
De acuerdo con la información oficial, las unidades fueron instaladas en el Parque Natural Cerro Verde, en Santa Ana; y en los parques recreativos de Amapulapa, en San Vicente; Apulo, en Ilopango; e Ichanmichen, en Zacatecoluca. Además, una cabina fue ubicada en la Unidad de Salud de Rancho Quemado, en Perquín, al norte de Morazán, una zona fronteriza con Honduras.

Esta última beneficiará de manera directa a las comunidades del sector Sabanetas–Nahuaterique, un territorio delimitado por la sentencia de la Corte Internacional de Justicia de 1992, donde el acceso a servicios médicos ha sido históricamente limitado debido a su ubicación geográfica.
Durante la entrega realizada en el Parque Natural Cerro Verde, la viceministra Adriana Mira destacó que estas cabinas —también conocidas como hospitales contenedores— representan un ejemplo concreto de cómo la cooperación internacional puede traducirse en beneficios directos para la población. Señaló que la iniciativa contribuye a ampliar la cobertura del sistema de salud y a garantizar una atención médica digna, oportuna y de calidad.

Las instalaciones están equipadas para brindar servicios en áreas como emergencias, cuidados intensivos, atención primaria y odontología, lo que permitirá mejorar la capacidad de respuesta ante situaciones médicas en zonas turísticas y rurales. En particular, se resaltó la cabina con especialidad odontológica instalada en Rancho Quemado, por su impacto en una región fronteriza de alta vulnerabilidad.
La viceministra también reiteró el agradecimiento del Gobierno salvadoreño al Comando Sur de Estados Unidos y reafirmó el compromiso de la Cancillería de continuar promoviendo proyectos de cooperación internacional enfocados en el bienestar y desarrollo de la población.

Por su parte, la encargada de Negocios de Estados Unidos en El Salvador, Naomi Fellows, informó que las cabinas están valoradas en aproximadamente un millón de dólares y subrayó que su instalación fortalecerá el acceso a servicios de salud tanto para comunidades locales como para visitantes. Añadió que, en el caso del Cerro Verde, la iniciativa también contribuye a la economía local y al posicionamiento de El Salvador como un destino turístico seguro y preparado.
La diplomática estadounidense explicó que el proyecto forma parte del programa de asistencia humanitaria de su país y se enmarca en la conmemoración del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, como una muestra de una diplomacia orientada a resultados concretos y de largo plazo.

En el evento también participaron el ministro de Salud, Francisco Alabí, y el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Fernando López Larreynaga, quienes acompañaron la entrega de las cabinas y destacaron su impacto en la atención sanitaria y el desarrollo de las zonas beneficiadas.
