
El surgimiento de los llamados “solopreneurs” (emprendedores individuales que operan negocios apoyados en inteligencia artificial) está transformando la forma en que se concibe la micro y pequeña empresa (MYPE) a nivel global. Este fenómeno, lejos de ser marginal, se perfila como un nuevo modelo empresarial que podría representar una oportunidad estratégica para El Salvador, especialmente en su aspiración de consolidarse como un hub tecnológico regional.
De acuerdo con País MYPE, los solopreneurs utilizan herramientas de IA para automatizar tareas que antes requerían equipos completos de trabajo, como marketing, ventas, atención al cliente, análisis de datos, diseño y creación de contenido. Gracias a estas tecnologías, una sola persona puede operar un negocio digital con alcance global y niveles de ingresos que antes eran impensables sin una estructura empresarial tradicional.
Este modelo contrasta con la lógica clásica de crecimiento empresarial, donde aumentar la producción y las ventas implicaba contratar más personal. En el caso de los solopreneurs, el crecimiento se basa en software, automatización y activos intangibles, lo que redefine la relación entre productividad y empleo. Publicaciones internacionales han denominado a este fenómeno como “one-person unicorns”, destacando su capacidad de escalar rápidamente con estructuras mínimas.
Para El Salvador, este cambio representa una oportunidad significativa. Las MYPE constituyen más del 99 % de las unidades económicas del país y aportan una proporción relevante del Producto Interno Bruto, además de ser una fuente clave de empleo e ingresos familiares. La adopción de IA por parte de emprendedores individuales y microempresas podría permitir que negocios locales accedan a mercados internacionales, particularmente en servicios digitales, comercio electrónico, economía creativa y consultoría remota.

El uso de IA también puede elevar la productividad individual, un factor crítico en un país donde muchas microempresas dependen directamente del propietario para la toma de decisiones y la operación diaria. Al automatizar tareas administrativas y operativas, los emprendedores pueden enfocarse en estrategia, innovación y expansión de mercados, aumentando su competitividad sin necesidad de grandes inversiones en infraestructura física.
Además, este modelo puede contribuir a la formalización y sofisticación del tejido productivo. Un solopreneur con presencia digital, clientes internacionales y trazabilidad de ingresos en plataformas puede integrarse más fácilmente a sistemas financieros y fiscales, siempre que existan marcos regulatorios y financieros adaptados a la economía digital.
Desde una perspectiva de política pública, el fenómeno abre una ventana para posicionar al país como un ecosistema atractivo para emprendimientos digitales. Programas de capacitación en IA aplicada, incentivos para la digitalización de MYPE y esquemas de financiamiento para activos intangibles podrían acelerar la adopción de este modelo y generar un efecto multiplicador en la economía.

Asimismo, la expansión de solopreneurs podría impulsar sectores estratégicos como tecnología, educación digital, marketing, diseño, desarrollo de software y servicios empresariales, diversificando la matriz productiva y reduciendo la dependencia de actividades tradicionales.
No obstante, el crecimiento de este modelo también plantea retos en materia de regulación, estadísticas y protección social, ya que los criterios tradicionales basados en número de empleados no reflejan la realidad de empresas altamente productivas operadas por una sola persona. Adaptar las definiciones y herramientas de apoyo a la nueva economía digital será clave para aprovechar plenamente este fenómeno.
En conjunto, los solopreneurs impulsados por inteligencia artificial representan una evolución del emprendimiento en la era digital y una oportunidad estratégica para El Salvador. Si el país logra integrar este modelo a su política de desarrollo MYPE y a su estrategia tecnológica, podría fortalecer su competitividad, atraer talento digital y consolidarse como un referente regional en innovación y economía digital.
