
Un préstamo de hasta US$16,730,000 fue autorizado por los diputados de la Asamblea Legislativa, con 54 votos, para que el Gobierno salvadoreño suscriba un contrato de financiamiento con el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y dé continuidad al proyecto “Segundo Financiamiento Adicional al Proyecto Crecer y Aprender Juntos: Desarrollo Integral de la Primera Infancia en El Salvador”.
El financiamiento permitirá ampliar y consolidar las políticas públicas orientadas al desarrollo integral de la niñez, especialmente en los primeros años de vida, una etapa clave para el aprendizaje, la salud y el desarrollo cognitivo y socioemocional. El proyecto ha contribuido a la adecuación de los ambientes físicos de aprendizaje en centros seleccionados de atención a temprana, mediante mejoras en infraestructura, equipamiento y espacios diseñados para la estimulación temprana.
Asimismo, los recursos contemplan el fortalecimiento de la capacidad institucional para la gestión del sector educativo, mediante la mejora de procesos administrativos, capacitación del personal y modernización de sistemas, con el objetivo de garantizar una implementación más eficiente y sostenible de las políticas de primera infancia.

De acuerdo con lo aprobado, el préstamo tendrá un plazo de hasta 25 años, incluyendo un período de gracia de cuatro años y seis meses, y será amortizado mediante cuotas semestrales. Las condiciones financieras incluyen una tasa de referencia más un margen variable, una comisión inicial del 0.25% del monto total (financiada con el mismo préstamo) y una comisión de compromiso anual del 0.25% sobre los saldos no desembolsados.
Este es el segundo financiamiento adicional que el Gobierno gestiona para la ejecución del programa. El primero fue aprobado el 18 de mayo de 2021 por la Asamblea Legislativa, cuando se autorizó un préstamo de US$250 millones con el Banco Mundial para impulsar el proyecto “Crecer y Aprender Juntos”. Con este nuevo contrato, se busca consolidar una estrategia de largo plazo para fortalecer el sistema educativo nacional y garantizar mejores oportunidades de desarrollo para la niñez salvadoreña desde sus primeros años de vida.
