
El Ilopango Air Show 2026 bajó el telón con un cierre espectacular que combinó acrobacias aéreas de alto nivel, pirotecnia musicalizada y presentaciones artísticas, dejando una experiencia inolvidable para miles de asistentes que llenaron el Aeropuerto Internacional de Ilopango durante el segundo y último día del evento.
El piloto salvadoreño Tito Gutiérrez destacó que esta edición reunió a algunos de los mejores “performances” aéreos del mundo, consolidando al Ilopango Air Show como el espectáculo aéreo más importante de Latinoamérica. Además, invitó a la población a vivir el evento en familia y disfrutar de un show que combina adrenalina, precisión y entretenimiento para todas las edades.
Uno de los momentos más esperados fue la simulación de ataque a la pista del aeropuerto, una maniobra que mantuvo al público atento de principio a fin. La presentación estuvo a cargo de los pilotos internacionales Melissa Burns y Scott Farnsworth, quienes demostraron su experiencia con vuelos rasantes y maniobras sincronizadas que arrancaron aplausos y ovaciones.

El presidente del Ilopango Air Show 2026, Paco Sol, resaltó el valor social del evento, al señalar que este tipo de actividades promueven espacios de sano esparcimiento y convivencia familiar, además de fortalecer el espíritu comunitario. Asimismo, recordó que parte de los fondos recaudados serán destinados a la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Nacional de Niños “Benjamín Bloom”, convirtiendo el espectáculo en una oportunidad para apoyar una causa solidaria.
El cierre del show aéreo estuvo marcado por una brillante despedida con pirotecnia, donde el cielo de Ilopango se iluminó con bombazos y fuegos artificiales sincronizados con música, creando una atmósfera de celebración que emocionó a grandes y pequeños. Tras el espectáculo aéreo, el público disfrutó de las presentaciones musicales de la banda New Hampshire y Marito Rivera y su Grupo Bravo, que pusieron el broche final a la jornada.

Durante el evento, los asistentes aprovecharon para capturar fotografías y videos de los aviones militares, comerciales y de acrobacia exhibidos, mientras el rugir de los motores y las maniobras extremas convertían cada vuelo en un momento memorable.
Familias, parejas y grupos de amigos se dieron cita en el aeropuerto para vivir de cerca el show aéreo civil más grande e importante de Centroamérica, que concluyó dejando a Ilopango resplandeciente y reafirmando su lugar como sede de uno de los eventos aeronáuticos más esperados de la región.
