
El Salvador refuerza su liderazgo en Centroamérica al convertirse en sede y articulador regional en materia de regulación farmacéutica, con el inicio del curso “Calificaciones y Validaciones en la Industria Farmacéutica”, una capacitación que reúne a delegados de las autoridades sanitarias de Costa Rica, Guatemala, Honduras y El Salvador. Esta iniciativa busca armonizar criterios técnicos, fortalecer la vigilancia sanitaria y garantizar el cumplimiento uniforme de las normativas que rigen al sector farmacéutico en la región.
El curso tiene como objetivo principal optimizar los procesos de certificación y validación en la industria farmacéutica, mejorar la productividad y competitividad del sector, y asegurar que los productos y servicios farmacéuticos cumplan con los requerimientos oficiales de calidad, seguridad y eficacia. Al tratarse de países que comparten regulaciones comunes de estricto cumplimiento, la capacitación apunta a que las instituciones regulatorias interpreten y apliquen las normas de manera homogénea.

Durante la apertura del evento, el superintendente de Regulación Sanitaria de El Salvador, Geovanni García, destacó que este esfuerzo responde a la necesidad de ampliar la colaboración, coordinación y cooperación entre los países del istmo. Según explicó, estos tres elementos son fundamentales para avanzar de forma articulada y fortalecer las capacidades técnicas de las autoridades sanitarias frente a los retos actuales del sector farmacéutico.
Las jornadas de formación estarán a cargo de expertos de la Superintendencia de Regulación Sanitaria, quienes compartirán experiencias, buenas prácticas y conocimientos actualizados, basados en evidencia científica y estándares internacionales. Este intercambio permitirá reforzar los procesos de inspección y vigilancia sanitaria, un aspecto clave para proteger la salud pública y, al mismo tiempo, impulsar el desarrollo económico vinculado a la industria farmacéutica.

Por su parte, la viceministra de Relaciones Exteriores, Adriana Mira, señaló que esta iniciativa refleja el valor de la cooperación internacional y, en especial, de la Cooperación Sur–Sur como una herramienta efectiva para el intercambio de conocimientos entre países centroamericanos. La funcionaria subrayó que este tipo de acciones contribuye a consolidar una regulación sanitaria más eficiente, confiable y alineada en la región, particularmente en lo relativo a los laboratorios fabricantes de productos farmacéuticos.
La realización de este curso en El Salvador cuenta con el respaldo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), lo que refuerza su alcance regional y su importancia estratégica. Este apoyo internacional consolida al país como un punto de referencia para la formación técnica y la articulación de esfuerzos en regulación sanitaria.

Con esta iniciativa, El Salvador no solo fortalece sus capacidades internas, sino que se proyecta como un actor clave en la construcción de un sistema regional de regulación farmacéutica más sólido, coordinado y moderno, en beneficio de la salud de la población y del crecimiento sostenible del sector en Centroamérica.
