
Las exportaciones de café de El Salvador registraron un crecimiento del 25% en volumen durante el ejercicio cafetalero 2025/2026, reflejando una recuperación sostenida del sector tras un inicio moderado en los primeros meses del período. Este repunte marca un cambio positivo en la dinámica de las ventas externas del grano, uno de los productos emblemáticos de la agroindustria nacional.
De acuerdo con información del Instituto Salvadoreño del Café (ISC), entre octubre y noviembre de 2025 las exportaciones avanzaron a un ritmo contenido, en línea con el comportamiento habitual de la cosecha en su fase inicial. Sin embargo, a partir de diciembre comenzó a observarse una mejora gradual en los envíos, impulsada por una mayor disponibilidad de café y una demanda internacional más activa.

El verdadero punto de inflexión se registró en enero de 2026, cuando las exportaciones se dinamizaron de forma más marcada. Al cierre del período analizado, el volumen acumulado alcanzó 116.5 mil quintales oro, confirmando el crecimiento del 25% en comparación con el mismo lapso del ejercicio anterior. Este desempeño evidencia una mayor capacidad de colocación del café salvadoreño en los mercados externos.
En términos de ingresos, el resultado fue aún más favorable. El valor de las exportaciones creció más del 66%, un incremento explicado principalmente por el aumento de los precios internacionales del café. Este contexto ha permitido que, con un mayor volumen exportado y mejores precios, los ingresos del sector cafetalero nacional se vean fortalecidos.

El repunte en las exportaciones representa un alivio para los productores y para la cadena cafetalera en general, que en años recientes ha enfrentado desafíos relacionados con los costos de producción, el clima y la volatilidad de los precios. El desempeño observado en el ejercicio 2025/2026 abre expectativas positivas para el resto de la cosecha y refuerza la importancia del café como generador de divisas y empleo en el país.
Con estos resultados, el sector cafetalero salvadoreño muestra señales de recuperación y mayor competitividad, apoyado tanto por el dinamismo del mercado internacional como por una mejor colocación de su producción en el exterior.
