
La ministra de Vivienda, Michelle Sol, informó que la institución obtuvo la certificación del Sistema de Gestión Antisoborno ISO 37001, un reconocimiento internacional que valida la implementación de controles y mecanismos orientados a prevenir prácticas indebidas dentro de la gestión pública.
De acuerdo con la funcionaria, esta certificación respalda los procedimientos aplicados en áreas clave como el otorgamiento de trámites y permisos, la legalización de propiedades, los procesos de compras públicas y la administración de recursos financieros, legales y administrativos.
La norma ISO 37001 es un estándar internacional diseñado para ayudar a las organizaciones a establecer, implementar y fortalecer sistemas que prevengan, detecten y gestionen riesgos relacionados con el soborno. Su adopción implica la definición de políticas claras, evaluación constante de riesgos, controles internos documentados y mecanismos de supervisión y mejora continua.
En el caso del Ministerio de Vivienda, la certificación acredita que la institución cuenta con protocolos formales para garantizar que los procesos se desarrollen bajo criterios de transparencia, trazabilidad y cumplimiento normativo. Esto incluye lineamientos sobre conducta ética, controles en la toma de decisiones y procedimientos de revisión en contrataciones y autorizaciones.

La ministra Sol destacó que la obtención de esta certificación forma parte de una estrategia institucional orientada a fortalecer la cultura de integridad y establecer reglas claras en la gestión pública. Según explicó, el objetivo es brindar mayor confianza a la ciudadanía y asegurar que los servicios relacionados con vivienda y regularización de inmuebles se ejecuten bajo estándares internacionales.
La certificación ISO 37001 no solo implica la evaluación inicial de los procesos, sino también auditorías periódicas que verifican el mantenimiento y mejora del sistema implementado. Esto obliga a la institución a sostener prácticas consistentes en materia de control interno y prevención de riesgos.
Con este reconocimiento, el Ministerio de Vivienda se suma a las entidades públicas que adoptan estándares internacionales de gestión, en un esfuerzo por consolidar procesos más transparentes y fortalecer la rendición de cuentas en la administración estatal.
