
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció oficialmente la puesta en marcha de lo que calificó como un “masivo acuerdo comercial” con Japón, destacando que el país asiático ya inició la primera fase de inversiones contempladas dentro de un compromiso de 550 mil millones de dólares en territorio estadounidense.
En su mensaje, el mandatario afirmó que este pacto forma parte de un acuerdo histórico orientado a revitalizar la base industrial de Estados Unidos, generar cientos de miles de empleos y fortalecer la seguridad nacional y económica del país.

Trump detalló que, como parte del inicio de esta nueva etapa, se desarrollarán tres proyectos estratégicos de gran escala: uno en el sector de petróleo y gas en el estado de Texas; una planta de generación eléctrica a gas en Ohio, que aseguró será la más grande en la historia; y una instalación vinculada a minerales críticos en Georgia, destinada a reducir la dependencia de fuentes extranjeras.
El presidente atribuyó la concreción de estos proyectos a su política arancelaria, señalando que los aranceles fueron clave para alcanzar el acuerdo y garantizar las inversiones. Asimismo, sostuvo que las nuevas infraestructuras fortalecerán las exportaciones energéticas, impulsarán la producción nacional y consolidarán lo que describió como la “dominancia energética” del país.
El anuncio fue presentado por el mandatario como un momento “histórico y emocionante” para ambas naciones, subrayando que la cooperación económica entre Washington y Tokio entra en una nueva fase de expansión y fortalecimiento estratégico.
