
La Embajada de El Salvador en Bolivia desarrolló una agenda de diplomacia cultural en la ciudad de La Paz, con la participación del Movimiento K’ÓOBEN, una iniciativa salvadoreña dedicada a la investigación, rescate y proyección contemporánea de la cocina mesoamericana.
Las actividades se realizaron en el marco del Primer Encuentro de Cocina Mesoamericana y Andina, una iniciativa orientada a promover el intercambio cultural, académico y gastronómico entre El Salvador y Bolivia, al mismo tiempo que busca posicionar la gastronomía salvadoreña como parte del patrimonio cultural vivo del país.
Intercambio culinario con referente gastronómico de América Latina
Uno de los objetivos principales de la agenda fue desarrollar un intercambio gastronómico profesional con el reconocido GUSTU, considerado uno de los restaurantes más influyentes de la cocina contemporánea en América Latina.
Durante esta experiencia, chefs salvadoreños compartieron conocimientos, técnicas e ingredientes característicos de la tradición mesoamericana, mientras conocieron de cerca la riqueza gastronómica boliviana y el enfoque de valorización de productos locales que impulsa el restaurante.
Este intercambio permitió generar un diálogo culinario entre ambas tradiciones gastronómicas, explorando las similitudes y particularidades entre las cocinas de Mesoamérica y los Andes.
Cena cultural que unió sabores de Mesoamérica y los Andes
Como parte central de la agenda se realizó la cena-encuentro cultural titulada Fuego del Maíz y la Altura, un evento gastronómico que reunió a autoridades bolivianas, representantes del cuerpo diplomático, empresarios y actores del sector cultural.

Durante la velada se presentó un menú colaborativo preparado por el Movimiento K’ÓOBEN junto al equipo de GUSTU, concebido como un recorrido culinario que integró ingredientes, técnicas y narrativas gastronómicas de ambas regiones.
Entre los platillos representativos de la cocina salvadoreña que formaron parte del menú se incluyeron preparaciones emblemáticas como las Pupusas, la Sopa de gallina india, el Loroco, los Nuégados de yuca y las Empanadas de plátano con poleada.
Estos platillos permitieron mostrar la diversidad de ingredientes y técnicas tradicionales que forman parte de la identidad culinaria salvadoreña.
Intercambio académico con estudiantes universitarios
La agenda también incluyó actividades académicas dirigidas a estudiantes bolivianos interesados en la gastronomía.
Uno de los eventos más destacados fue el conversatorio sobre cocina mesoamericana y una clase magistral de pupusas realizada en la Universidad Privada Franz Tamayo (UNIFRANZ), donde participaron más de 100 estudiantes de las carreras de Gastronomía, Artes Culinarias, Administración de Hostelería y Turismo de las sedes de La Paz y El Alto.
Durante este encuentro, los chefs salvadoreños compartieron reflexiones sobre la cocina mesoamericana como patrimonio cultural, su relación con la identidad de los pueblos y su creciente importancia dentro del turismo gastronómico.

Posteriormente se desarrolló una clase práctica dedicada a la preparación de pupusas, considerada el platillo emblemático de El Salvador, en la que los estudiantes aprendieron tanto las técnicas de elaboración como el significado cultural de esta tradición culinaria.
Actividades con la diáspora salvadoreña
Como parte del programa cultural también se realizó un taller gastronómico con salvadoreños residentes en Bolivia.
Durante la actividad, los participantes prepararon platillos tradicionales como Panes con pollo y Quesadillas salvadoreñas, lo que permitió fortalecer los vínculos comunitarios y mantener vivas las tradiciones culinarias entre la diáspora salvadoreña.
El encuentro reunió a salvadoreños provenientes de distintas ciudades del país sudamericano, generando un espacio de convivencia cultural y transmisión de conocimientos gastronómicos.
Presencia en medios bolivianos
Los chefs del Movimiento K’ÓOBEN también participaron en programas de televisión bolivianos como Hola Verónica y Gustito Boliviano, donde presentaron preparaciones representativas de la gastronomía salvadoreña y destacaron el valor cultural de sus ingredientes tradicionales.
Estas apariciones permitieron dar mayor visibilidad a la cocina salvadoreña ante el público boliviano y promover su riqueza culinaria.
Posibles colaboraciones futuras

Como resultado de esta visita, se iniciaron conversaciones para establecer mecanismos de colaboración con el restaurante GUSTU, con el objetivo de facilitar programas de pasantías e intercambio profesional para chefs salvadoreños.
Asimismo, autoridades bolivianas han manifestado interés en avanzar hacia la institucionalización de este tipo de intercambios gastronómicos y culturales entre ambos países.
En ese contexto, la viceministra de Culturas de Bolivia expresó su disposición a explorar acercamientos con instituciones salvadoreñas vinculadas al desarrollo y promoción de la gastronomía.
Gastronomía como herramienta de diplomacia cultural
Con esta agenda de actividades, la Embajada de El Salvador en Bolivia reafirma su compromiso de promover la gastronomía como una herramienta de diplomacia cultural.
A través de iniciativas como el intercambio culinario, las actividades académicas y los encuentros con la diáspora, se busca fortalecer los vínculos entre El Salvador y Bolivia, al tiempo que se proyecta la riqueza gastronómica salvadoreña como parte de su identidad cultural y su proyección internacional.
