
El Banco Central de Reserva de El Salvador (BCR) alertó que las altas temperaturas y la humedad propias de la temporada pueden acelerar el deterioro de los billetes, afectando su durabilidad y uso cotidiano. Ante estas condiciones, la institución hace un llamado a la población a tomar medidas sencillas para conservar el dinero en buen estado.
De acuerdo con el BCR, factores como el calor extremo, la exposición directa al sol y el contacto con agua o ambientes húmedos pueden dañar el papel moneda más rápido de lo habitual. Esto puede provocar decoloración, debilitamiento del material e incluso la pérdida de elementos de seguridad, lo que dificulta su circulación normal.
El problema se vuelve más frecuente en épocas de calor intenso, cuando muchas personas realizan actividades al aire libre, visitan playas o piscinas, o dejan objetos dentro de los vehículos. En estos contextos, los billetes suelen quedar expuestos a condiciones que aceleran su desgaste sin que los usuarios lo noten de inmediato.

Para evitar estos inconvenientes, el BCR recomienda no exponer los billetes al sol por períodos prolongados, guardarlos en lugares frescos y secos, y evitar dejarlos dentro de automóviles, donde las temperaturas pueden elevarse considerablemente. Asimismo, si se está cerca del agua, es importante protegerlos para que no se mojen, ya que la humedad puede deteriorarlos rápidamente.
Cuidar los billetes no solo ayuda a mantenerlos en buen estado, sino que también facilita su uso en transacciones diarias. Un billete deteriorado puede ser rechazado en algunos comercios o generar complicaciones al momento de realizar pagos.

El Banco Central destaca que el buen manejo del dinero en efectivo es una responsabilidad compartida. Pequeñas acciones cotidianas pueden hacer una gran diferencia en la conservación de los billetes, evitando pérdidas y contribuyendo a un mejor funcionamiento del sistema económico.
En ese sentido, la institución invita a la población a adoptar hábitos de cuidado, especialmente durante temporadas de altas temperaturas, para asegurar que el dinero continúe circulando sin inconvenientes y mantenga su valor en el tiempo.
