
El banco JPMorgan Chase proyecta que la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) no realizará recortes en las tasas de interés durante 2026, en un contexto marcado por el encarecimiento del petróleo a raíz del conflicto con Irán y el aumento de la inflación en la economía estadounidense.
Según medios internacionales, el economista jefe para EE.UU. de JPMorgan, Michael Feroli afirmó que, la FED mantendría las tasas en el rango actual de 3.50%–3.75% durante todo el año, una postura que ha sostenido desde enero y que reafirmó tras la última reunión del Comité Federal de Mercado Abierto. Además, el banco anticipa una posible subida de 25 puntos básicos hasta el tercer trimestre de 2027.
Feroli advirtió que el conflicto en Medio Oriente ha añadido presión a la inflación, que sigue siendo elevada. El índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) subyacente se mantiene en 3.1% interanual, lo que, a su juicio, impide considerar una relajación monetaria en el corto plazo.
División de opiniones en Wall Street
La proyección de JPMorgan contrasta con la visión de Goldman Sachs, que estima dos recortes de tasas de 25 puntos básicos en septiembre y diciembre de 2026. Su economista jefe para EE.UU., David Mericle, ajustó recientemente el calendario de recortes debido al impacto del alza del petróleo, aunque mantiene que un aumento de tasas es poco probable.

Mientras tanto, las propias proyecciones de la Reserva Federal apuntan a un único recorte en 2026. Sin embargo, los mercados muestran una mayor incertidumbre. De acuerdo con la herramienta FedWatch del CME Group, existe cerca de un 45% de probabilidad de una subida de tasas este año, frente al 12% previo al inicio del conflicto, y solo un 27.5% de probabilidad de un recorte en diciembre.
Petróleo y gasolina presionan la economía
El principal factor detrás de estas previsiones es la crisis energética derivada del cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo marítimo mundial. Desde principios de marzo, el tráfico en esta ruta se ha reducido más del 90%, afectando significativamente la oferta global.
Ante este escenario, analistas de JPMorgan advierten que el crudo Brent podría superar los US$150 por barril si la situación se mantiene. Este incremento ya se refleja en los precios al consumidor: el galón de gasolina en Estados Unidos alcanzó los US$4.119, frente a los US$2.997 registrados un mes atrás.
Expertos del banco señalan que, si el precio de la gasolina se acerca a los US$5 por galón, podría afectar directamente el consumo de los hogares y frenar el crecimiento económico previsto para 2026.
Escenario incierto en Medio Oriente
Las perspectivas de una solución rápida al conflicto siguen siendo limitadas. Reportes indican que Estados Unidos, Irán y mediadores regionales han explorado la posibilidad de una pausa temporal de 45 días, aunque sin avances concretos en el corto plazo.

En este contexto, el presidente Donald Trump advirtió sobre posibles acciones militares si no se restablece el tránsito en el estrecho, lo que añade más incertidumbre a los mercados internacionales.
Incluso en el caso de un alto al fuego, JPMorgan estima que la recuperación del suministro de petróleo podría tardar hasta cuatro meses, prolongando así la presión sobre los precios energéticos y la inflación global.
Impacto en la política económica
El panorama descrito refuerza la idea de que la política monetaria en Estados Unidos se mantendrá restrictiva por más tiempo del previsto. La combinación de inflación persistente, altos costos energéticos y tensiones geopolíticas limita el margen de acción de la Reserva Federal.
En consecuencia, tanto inversionistas como analistas permanecen atentos a la evolución del conflicto en Medio Oriente, ya que su desenlace será clave para definir el rumbo de las tasas de interés y el desempeño de la economía global en los próximos años.
