
El acceso a agua potable en la zona costera de El Majahual se fortalece con la puesta en marcha de una nueva planta desalinizadora, un proyecto que implicó una inversión de US$513,273.54 y que beneficiará directamente a más de 140 familias de la comunidad.
La obra fue ejecutada por la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) con financiamiento del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), como parte de los esfuerzos por mejorar el acceso a servicios básicos en zonas vulnerables.
Inversión con impacto directo en la población
El presidente de ANDA, Dagoberto Arévalo, destacó que esta inversión permitirá a las familias contar con un punto cercano para abastecerse de agua potable, reduciendo las dificultades que enfrentaban anteriormente para obtener este recurso.
El proyecto no solo representa una mejora en infraestructura, sino también un avance en la calidad de vida de los habitantes, al garantizar agua apta para el consumo humano mediante procesos de tratamiento especializados.
Tecnología para garantizar agua de calidad
La planta opera mediante un sistema de ósmosis inversa, una tecnología que elimina sales e impurezas del agua salobre para convertirla en potable. El proceso incluye varias etapas, desde la extracción del recurso en pozos hasta su pretratamiento y desinfección final.

Según las autoridades, el agua producida cumple con altos estándares de calidad, comparables e incluso superiores a los del agua embotellada.
Además, la planta tiene una capacidad de producción de 4.0 litros por segundo, lo que permite abastecer de manera constante a la comunidad beneficiada.
Beneficio adicional para el sector educativo
El proyecto también contempla la instalación de una red de distribución hacia un centro escolar en construcción en la zona, lo que garantizará que estudiantes y personal educativo tengan acceso seguro al agua potable.
Esta integración busca mejorar no solo las condiciones de salud, sino también el entorno educativo de la comunidad.
Un modelo para futuras soluciones
Por su parte, el director del BCIE, Alejandro Zelaya, subrayó que esta iniciativa puede servir como referencia para replicar soluciones similares en otras comunidades con necesidades de acceso al agua.

El funcionario destacó que, además de beneficiar a las familias, el proyecto representa un paso importante en el desarrollo de alternativas sostenibles para enfrentar la escasez de agua en zonas costeras.
Mejora en salud y bienestar
Con esta inversión, las autoridades buscan impactar directamente en la salud y el bienestar de la población, al proporcionar un recurso esencial en condiciones seguras.
La planta desalinizadora de El Majahual se convierte así en una solución concreta que combina inversión, tecnología y enfoque social, con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de cientos de salvadoreños.
