
La ley de Fomento para el Uso de la Energía Renovable aprobada por la Asamblea Legislativa el pasado octubre 2025, establece beneficios dirigidos a la generación de energía renovable para autoconsumo, así como a los sistemas de almacenamiento energético, su instalación, operación y mantenimiento. Entre los principales incentivos se encuentra la exención del Impuesto sobre la Transferencia de Bienes Muebles y la Prestación de Servicios (IVA) para las empresas que adquieran e implementen estos sistemas a través de proveedores calificados.
De acuerdo con datos oficiales de la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET), la energía solar se ha consolidado como uno de los pilares del sistema eléctrico salvadoreño, con un crecimiento sostenido en capacidad instalada durante los últimos años y una participación cada vez más relevante dentro de la matriz energética nacional. Este contexto convierte a la nueva ley en un instrumento clave para ordenar, incentivar y escalar el autoconsumo energético en el sector productivo.

Con base en información de la SIGET, especialistas del sector señalan que la ley forma parte de una estrategia nacional para impulsar la eficiencia energética, reducir la dependencia externa y estimular la inversión en energías renovables.
“Esta ley representa una oportunidad concreta para que las empresas en El Salvador avancen hacia un modelo energético más eficiente y competitivo. El autoconsumo renovable, acompañado de soluciones adecuadas de almacenamiento, permite no solo optimizar costos, sino también contribuir activamente a la sostenibilidad del sistema energético nacional”, señaló Óscar Funes, CEO de Trinergy Ecosystem
Impacto económico y energético

Especialistas coinciden en que la ley tendrá un impacto positivo en la competitividad de las empresas, al permitirles reducir costos asociados al consumo energético, optimizar su demanda de potencia y protegerse frente a la volatilidad de los precios de la energía. Asimismo, se espera que el nuevo marco legal impulse inversiones en infraestructura energética, tecnología y empleo especializado.
Además, el enfoque en el autoconsumo y la integración de excedentes a la red eléctrica nacional contribuye a una matriz energética más resiliente, alineada con los compromisos de sostenibilidad y transición energética del país.
Un paso estratégico para la transición energética

Con esta legislación, El Salvador se suma a las tendencias regionales y globales que promueven modelos energéticos más descentralizados, eficientes y ambientalmente responsables, posicionando el autoconsumo renovable como una herramienta estratégica para el desarrollo económico y la sostenibilidad de largo plazo.
Este impulso al autoconsumo energético se da en un contexto internacional donde las energías renovables ganan protagonismo como un factor clave de competitividad. En Europa, países como España han registrado récords de generación renovable, impulsados por marcos regulatorios que incentivan la inversión y reducen la dependencia energética externa, una experiencia que refuerza la relevancia de avanzar en esta dirección.
