
La Federación de Cámaras y Asociaciones Industriales de Centroamérica y República Dominicana (FECAICA) hizo un llamado a los gobiernos de Centroamérica y República Dominicana para avanzar hacia una estrategia regional articulada, integral y sostenida que enfrente de manera directa al crimen organizado, incorporando el combate al comercio ilícito como un eje central de seguridad, gobernabilidad y competitividad.
Según la Federación, el contrabando y otras formas de comercio ilegal no deben tratarse como fenómenos aislados, sino como parte de estructuras criminales transnacionales que operan con lógica empresarial, redes logísticas definidas y capacidad financiera significativa.
Propuesta desde el Comité Pro Comercio Lícito
A través de su Comité Pro Comercio Lícito, FECAICA ha planteado que la región necesita mecanismos permanentes de coordinación que incluyan:
- Intercambio oportuno de información entre países.
- Identificación y priorización de categorías y rutas críticas.
- Fortalecimiento de capacidades operativas y técnicas.
- Transición de acciones reactivas a una persecución estratégica de estructuras criminales.

El Comité también impulsa una agenda conjunta entre autoridades y sector productivo para elevar estándares de control, trazabilidad y gestión de riesgos. El objetivo es proteger al consumidor, fortalecer la formalidad empresarial y preservar la integridad de los mercados.
El contrabando como amenaza regional
FECAICA advierte que el contrabando afecta de forma transversal a múltiples sectores económicos, entre ellos alimentos y bebidas, medicamentos, tabaco, licores y loterías. En particular, los cigarrillos se han convertido en uno de los productos con mayor incidencia de tráfico ilícito en la región.
De acuerdo con estimaciones citadas por la Federación, en 2024 cerca de la mitad de los cigarrillos consumidos en Centroamérica habrían ingresado por vías de contrabando. Este fenómeno impacta directamente la recaudación fiscal, distorsiona la competencia y debilita la seguridad, al generar recursos para estructuras criminales.
Además del impacto económico, el comercio ilícito puede representar riesgos para la salud pública, especialmente en productos como medicamentos o bebidas adulteradas, donde no existe control sanitario ni trazabilidad.

Enfoque integral y coordinado
La Federación insiste en que el combate al comercio ilícito debe complementarse con investigación financiera, persecución estratégica de redes, control inteligente de fronteras y coordinación interinstitucional. Esto implica integrar a ministerios de seguridad, hacienda, aduanas, fiscalías y autoridades sanitarias bajo una misma visión regional.
Para FECAICA, el desafío requiere un enfoque holístico que reconozca que las redes criminales impulsan economías paralelas que afectan la estabilidad económica, la inversión y la competitividad de los países. Sin una respuesta coordinada y sostenida, advierten, estas estructuras seguirán adaptándose y expandiendo sus operaciones.
Con este llamado, la Federación busca que los gobiernos eleven el nivel de cooperación regional y consoliden políticas públicas que reduzcan de manera estructural la capacidad operativa y financiera del crimen organizado, protegiendo tanto a los consumidores como a los sectores productivos formales de la región.
