
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que durante el año 2025 El Salvador registró una reducción del 51.5% en los delitos, en comparación con 2024, un resultado que consolida uno de los avances más significativos en materia de seguridad en la historia reciente del país.
La reducción abarca delitos de alto impacto social como la extorsión, el robo, el hurto, las lesiones y otros delitos patrimoniales, que por años afectaron directamente la economía y la tranquilidad de las familias salvadoreñas. Según explicó el funcionario, el descenso en estas conductas delictivas es resultado del fortalecimiento de los procesos investigativos y del uso estratégico del análisis criminal.
Entre los factores clave que han contribuido a esta baja en la criminalidad se encuentra el trabajo técnico-científico, la especialización de fiscales en el procesamiento de la escena del crimen y la coordinación permanente con la Policía Nacional Civil y la Fuerza Armada, lo que ha permitido actuar con mayor rapidez y precisión frente a las estructuras delictivas.

El fiscal general subrayó que el Régimen de Excepción también ha sido determinante para que las capturas se traduzcan en procesos penales firmes, evitando que los delitos queden sin consecuencias legales. En este contexto, la Fiscalía ha presentado miles de requerimientos fiscales y ha logrado las primeras condenas, siempre bajo el respeto al debido proceso.
Además, la institución resaltó que la reducción general de delitos se complementa con avances en otros ámbitos de seguridad, como la lucha contra el narcotráfico, donde en 2025 se incautaron más de 25 mil kilogramos de droga, afectando directamente las finanzas del crimen organizado.

Durante la presentación del balance anual de seguridad, el fiscal general destacó que esta disminución no responde a acciones aisladas, sino a una estrategia integral y sostenida, en la que la Fiscalía ha cumplido su rol constitucional de liderar la investigación penal, presentar acusaciones sólidas y garantizar que los delitos no queden impunes.
Según la Fiscalía, estos resultados confirman que cuando el Estado actúa de forma coordinada y con respaldo institucional, es posible revertir patrones históricos de violencia y criminalidad, fortaleciendo la confianza ciudadana y garantizando que la justicia deje de ser una promesa para convertirse en una realidad tangible para la población salvadoreña.
