
Los habitantes de la isla Meanguera del Golfo, ubicada en el departamento de La Unión Sur, pronto contarán con acceso permanente a agua potable gracias a la instalación de un moderno sistema capaz de convertir el agua salada del mar en agua apta para el consumo humano.



La obra es ejecutada por la Dirección de Obras Municipales (DOM) y beneficiará directamente a más de 2,500 personas, quienes por años enfrentaron escasez del recurso y altos costos para abastecerse. Este proyecto representa un avance significativo en el mejoramiento de la calidad de vida de unas 1,500 familias residentes en la isla.

Actualmente, como parte de la segunda etapa del proyecto, las cuadrillas trabajan en la instalación de una nueva línea de impulsión de 5.5 kilómetros de tubería galvanizada. Esta infraestructura permitirá transportar el agua desde el tanque principal hacia los tanques de distribución, desde donde será canalizada a los hogares mediante dos redes que superan los 25 kilómetros de tubería, junto con nuevas acometidas domiciliares.

La DOM informó que este proyecto forma parte de un plan nacional que ya suma 50 iniciativas de agua potable en diferentes zonas del país, especialmente en comunidades rurales donde el acceso al recurso ha sido limitado debido a los altos costos técnicos y económicos. Hasta la fecha, 15 sistemas han sido finalizados y entregados a la población.

Entre los proyectos recientemente concluidos destaca el sistema inaugurado en Jocoro, que beneficia a más de 2,000 personas. Asimismo, se han desarrollado obras similares en comunidades como El Cerrito, en Nahuizalco; Guaymanco, en Ahuachapán Sur; y San Bartolomé Perulapía, en Cuscatlán Norte, entre otras localidades.



En el municipio de La Unión Sur, la DOM mantiene presencia activa con más de 25 proyectos en ejecución, de los cuales 13 ya han sido entregados. Estas iniciativas incluyen también obras viales en distritos como Anamorós, Bolívar, Conchagua y El Carmen.

Las autoridades destacaron que este tipo de proyectos buscan garantizar el acceso al agua potable como un derecho fundamental, contribuyendo al desarrollo social, sanitario y económico de las comunidades más vulnerables del país.}
