
Más de US$31 millones serán destinados al fortalecimiento del sistema de salud de El Salvador tras la firma de un Memorándum de Entendimiento entre el Gobierno salvadoreño y Estados Unidos. Los fondos permitirán impulsar acciones de prevención, detección y control de enfermedades infecciosas, reforzando la capacidad de respuesta del sistema público.
El acuerdo fue suscrito por la ministra de Relaciones Exteriores, Alexandra Hill Tinoco; el ministro de Salud, Francisco Alabi; y la encargada de negocios de la Embajada de Estados Unidos en el país, Naomi Fellows.

Durante el acto, la canciller destacó que esta alianza estratégica tiene como objetivo principal fortalecer la atención sanitaria y proteger la vida de la población salvadoreña. Señaló que el acuerdo consolida la cooperación bilateral en un área prioritaria como la salud pública y responde a metas claras orientadas a la sostenibilidad del sistema.
Los recursos permitirán reforzar programas de vigilancia epidemiológica, mejorar los procesos de diagnóstico temprano y fortalecer las estrategias de prevención ante enfermedades transmisibles. Además, contribuirán a optimizar la capacidad técnica del personal de salud y consolidar mecanismos de respuesta ante posibles brotes.

La representante diplomática estadounidense subrayó que esta iniciativa reafirma el compromiso de cooperación entre ambas naciones en la lucha contra enfermedades transmisibles, destacando la importancia de trabajar de manera coordinada para obtener resultados sostenibles en beneficio de la población.
Por su parte, el ministro Alabi señaló que el acuerdo representa un paso relevante para reducir riesgos sanitarios y enfrentar de manera técnica las amenazas epidemiológicas. Indicó que contar con aliados estratégicos fortalece la detección oportuna de enfermedades y permite salvar vidas.

Las autoridades también resaltaron que esta cooperación se suma a los avances que ha experimentado el sistema público de salud en los últimos años, incluyendo la modernización de infraestructura hospitalaria, la adquisición de tecnología médica y el fortalecimiento del abastecimiento de medicamentos.
Con esta inversión superior a US$31 millones, El Salvador y Estados Unidos consolidan una alianza enfocada en mejorar la capacidad del sistema sanitario y garantizar una atención más eficiente y preventiva para la población.
