
El presidente de la República, Nayib Bukele, expuso una serie de datos históricos y comparativos sobre la seguridad en El Salvador en respuesta a un mensaje publicado en la red social X por el analista Geoff Shullenberger, quien afirmó que la disminución de la tasa de homicidios en el país ocurrió mayoritariamente antes de que Bukele asumiera la Presidencia en 2019 y antes de la implementación del régimen de excepción en 2022.
Ante esas declaraciones, el mandatario señaló que el análisis presentado omitía una parte sustancial del contexto histórico y temporal de la violencia en El Salvador, lo que, a su juicio, conduce a conclusiones incompletas sobre la evolución real de los homicidios.
Un país marcado por décadas de violencia extrema
Según la información expuesta por el presidente, El Salvador ha registrado históricamente una de las tasas de homicidios más altas del mundo. Esta situación se originó durante el conflicto armado de la década de 1980 y se prolongó en los años posteriores, con picos severos a mediados de los años noventa y nuevamente entre 2015 y 2016, cuando el país superó los 100 homicidios por cada 100 mil habitantes.
Las gráficas compartidas muestran que incluso en los años considerados menos violentos, El Salvador mantenía tasas comparables a las de un conflicto armado activo, muy por encima de los promedios regionales e internacionales.
2018, el último año previo a la intervención gubernamental
Bukele subrayó que 2018 fue el último año que no estuvo influenciado por las políticas de seguridad de su administración. Aunque se registró una reducción parcial de homicidios respecto a años anteriores, las cifras seguían siendo elevadas y la violencia continuaba afectando amplios sectores del país.
En ese contexto, explicó que su gobierno asumió funciones en junio de 2019 y que el Plan Control Territorial fue lanzado el 20 de junio de ese mismo año, marcando el inicio de una estrategia integral contra las pandillas y el crimen organizado.

Caída sostenida a partir de la segunda mitad de 2019
De acuerdo con los datos presentados por el presidente, a partir de julio de 2019 se observa una disminución clara y sostenida en los homicidios. Los registros mensuales de ese año reflejan una reducción significativa en la segunda mitad, lo que, según el mandatario, evidencia el impacto inicial del Plan Control Territorial.
Esta tendencia descendente se mantuvo durante 2020 y 2021, consolidando una reducción progresiva de la violencia letal en el país.
El régimen de excepción y el descenso a niveles históricamente bajos
Bukele señaló que, aunque la disminución ya era visible antes, fue en 2022, con la ofensiva a gran escala contra las pandillas y la implementación del régimen de excepción, cuando los índices delictivos descendieron hasta niveles comparables con los de países considerados seguros.
Las gráficas comparativas incluidas muestran que para 2023 El Salvador registró una tasa de homicidios inferior a la de Estados Unidos y que en 2024 se ubicó por debajo de la de Canadá. Para 2025, según los datos difundidos, la tasa se redujo en un 30% adicional, situándose incluso por debajo de la de varios países europeos.
Cambios en la naturaleza de los homicidios
Otro de los elementos destacados por el presidente fue la transformación en el tipo de homicidios registrados actualmente. Aproximadamente el 90% de los casos, indicó, corresponden a hechos de violencia intrafamiliar o conflictos entre personas conocidas, en muchos casos relacionados con el consumo de alcohol.
Bukele afirmó que este tipo de delitos resulta más complejo de prevenir mediante presencia policial directa, ya que ocurre en espacios privados, a diferencia de la violencia ejercida anteriormente por estructuras criminales organizadas.

Reducción de la impunidad
En su respuesta, el mandatario también destacó una mejora sustancial en la resolución de homicidios. De acuerdo con los datos compartidos, en 2019 alrededor del 97% de los casos quedaban sin resolver. Para 2022, la impunidad se redujo al 35% y continuó disminuyendo en los años siguientes, hasta alcanzar un nivel cercano a cero en 2025, cuando, según la información oficial, el 100% de los homicidios fueron resueltos.
Impacto en seguridad y control territorial
El presidente afirmó que, como resultado de estas políticas, ya no existen zonas catalogadas como inseguras en el país. Además, señaló que delitos como la extorsión, que anteriormente afectaban a cerca del 80% de la población, han disminuido de forma drástica, limitándose ahora principalmente a estafas o delitos vinculados al uso indebido de información personal.
Bukele concluyó que El Salvador pasó de ser uno de los países más violentos del mundo a convertirse en el más seguro del hemisferio occidental, con una tendencia que, según indicó, apunta a consolidarlo entre los países más seguros a nivel global.
