
La gestión del presidente de la República recibió una calificación de 8.39 en el año 2025, según la más reciente encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA), consolidando un alto nivel de aprobación ciudadana. Este resultado, aunque ligeramente por debajo del pico alcanzado en 2023, confirma que la población continúa valorando positivamente el trabajo presidencial, especialmente en materia de seguridad, aun cuando persisten preocupaciones relacionadas con la situación económica del país.
De acuerdo con el estudio titulado “La población salvadoreña opina sobre el año 2025: estabilidad en la seguridad versus fragilidad en la economía”, la nota de 8.39 refleja un respaldo sólido hacia la administración, evidenciando que una parte significativa de la ciudadanía percibe avances importantes en áreas clave de la gestión pública. La encuesta sugiere que, para muchos salvadoreños, los logros en seguridad siguen siendo un factor determinante al momento de evaluar el desempeño presidencial.

El comportamiento de la calificación a lo largo de los últimos años muestra una tendencia de altos niveles de aprobación. En 2020, el presidente obtuvo una nota de 8.37, la cual descendió en 2021 a 7.54, el punto más bajo del período analizado. Posteriormente, en 2022, la evaluación volvió a subir a 8.37, alcanzando su punto más alto en 2023 con 8.54, para luego descender en 2024 a 8.13.
El repunte observado en 2025, al pasar de 8.13 a 8.39, representa una recuperación en la percepción ciudadana, lo que indica que, pese a los desafíos económicos señalados por la población, el gobierno ha logrado mantener un nivel de confianza relevante. Este aumento también sugiere que las políticas implementadas en áreas como seguridad continúan teniendo un peso considerable en la opinión pública.

Sin embargo, el informe del Iudop de la UCA también advierte sobre una percepción de fragilidad económica, lo que implica que, aunque la población reconoce avances en estabilidad y control de la inseguridad, existen preocupaciones relacionadas con el costo de la vida, el empleo y la situación financiera de los hogares. Esta dualidad (alta aprobación en seguridad y preocupación por la economía) marca el contexto en el que se otorga la calificación de 2025.
En conjunto, el 8.39 otorgado al presidente en 2025 confirma un respaldo ciudadano significativo, pero también refleja un escenario complejo, donde la estabilidad en seguridad convive con demandas crecientes por mejoras en el ámbito económico. El resultado sugiere que el desafío principal para el gobierno será mantener los logros reconocidos por la población, mientras se fortalecen las políticas económicas para responder a las inquietudes que aún persisten entre los salvadoreños.
