
La Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) dio a conocer de manera oficial la conformación de los cuerpos técnicos de todas sus selecciones nacionales para el ciclo 2026, una estructura que marca un cambio profundo en la forma de trabajo del fútbol salvadoreño. El eje central de este modelo es la dinámica de trabajo continuo durante todo el año, con procesos unificados, seguimiento permanente y una visión a largo plazo enfocada en el desarrollo competitivo desde las categorías formativas hasta las selecciones mayores.
Un modelo de trabajo continuo y articulado
La nueva organización técnica contempla selecciones masculinas y femeninas en categorías Mayor, Sub-20, Sub-17, Sub-15 y Sub-13, además de fútbol playa y fútbol sala. Todos los equipos operarán bajo una misma línea metodológica, lo que permitirá coherencia en la formación de los futbolistas y una transición más natural entre categorías.
En el área masculina, la Selección Mayor queda bajo la dirección de Hernán Darío “Bolillo” Gómez, con Edgar Carvajal como auxiliar técnico, quien además cumple un rol clave al integrarse también al cuerpo técnico de la Sub-20, dirigida por Erick Dowson Prado. Esta doble función refuerza la conexión entre la selección absoluta y el proceso juvenil inmediato.
Las categorías formativas masculinas tienen como pieza central a la Selección Sub-17, comandada por Víctor Pastora, acompañado por José Silva y Jason Mims como auxiliares técnicos, sumándose un tercer entrenador con enfoque en la dinámica nacional continua. Las selecciones Sub-15 y Sub-13 masculinas estarán dirigidas por Kilmar Jiménez, con apoyo del programa ADFA/TDS.


En el fútbol femenino, el proyecto mantiene una línea clara: Eric Acuña lidera tanto la Selección Mayor como la Sub-20, junto a Hugo Escobar, mientras que Debbie Gómez encabeza los procesos Sub-17 y Sub-15, con Ingrid Ramos como auxiliar. La Sub-13 femenina queda pendiente de definir dirección técnica, aunque ya integrada al esquema formativo general.
A esto se suman los cuerpos técnicos de fútbol playa, con Rudis Gallo y Elías Ramírez, y la Selección de Fútbol Sala Masculina, aún por definir.
Cargos transversales: la base del proyecto
Uno de los puntos más relevantes del anuncio es la consolidación de cargos transversales, figuras que trabajan de manera horizontal con todas las selecciones. Eduardo Lara asume como coordinador de selecciones infanto-juveniles, mientras que Mauricio Roldán coordina a los preparadores físicos a nivel nacional.
El desarrollo deportivo y las visorías en Estados Unidos estarán a cargo de Hugo Pérez, con Mauricio Cienfuegos como asistente, una estructura clave para detectar talento de la diáspora salvadoreña. Además, Hugo Alvarado funge como scout oficial de la FESFUT. En el área específica de porteros y preparación física, se establecen grupos especializados que trabajarán de forma permanente con todas las categorías.
La Selección Sub-17 Masculina: un proyecto estratégico rumbo a Catar 2026
Dentro de este nuevo modelo, la Selección Sub-17 Masculina ocupa un lugar estratégico. El equipo, dirigido por Víctor Pastora, entra en la fase decisiva de su preparación de cara al Premundial de la categoría, torneo que otorga boletos al Mundial Sub-17 de Catar 2026.

El proceso inició con un amplio trabajo de observación y evaluación coordinado por la FESFUT. A nivel local, se analizaron jugadores provenientes de torneos Sub-17 de primera y segunda división, así como de las visorías del Programa de Desarrollo de Talento (TDS). Tras varios microciclos y más de veinte jornadas de trabajo, el grupo local fue reducido a los mejores talentos nacidos en 2009.
Paralelamente, se desarrolló un exhaustivo proceso de visorías en Estados Unidos. En ciudades como Los Ángeles, Houston, Atlanta y Washington D.C., se observaron cerca de 800 jóvenes de ascendencia salvadoreña. De ese universo, se depuró una lista final de futbolistas que cumplen con los requisitos deportivos y migratorios para representar al país.
El resultado es un grupo de 31 jugadores, conformado por talento local y jugadores formados en el extranjero, quienes se integran en un mismo proceso de preparación. Este trabajo no se limita al aspecto futbolístico: incluye convivencia, adaptación cultural y dinámicas en distintos puntos del país, con el objetivo de fortalecer la identidad, el sentido de pertenencia y el compromiso con la camiseta nacional.
Será el propio Víctor Pastora quien defina la lista final de 21 futbolistas que competirán a partir del 6 de febrero en Guatemala, en un grupo que incluye a El Salvador, Curazao, Belice y Cuba. El formato todos contra todos otorgará un único boleto al Mundial al equipo que finalice en el primer lugar.
Con esta estructura técnica y el énfasis en procesos continuos, la FESFUT apuesta por crear un entorno estable y coherente para el crecimiento del fútbol salvadoreño. La integración de categorías, el seguimiento permanente y la combinación de talento local con jugadores de la diáspora buscan sentar bases sólidas, no solo para competir en torneos inmediatos, sino para construir selecciones más fuertes y sostenibles en el tiempo.
