
El 41.8% de la población salvadoreña considera que su situación económica familiar estará mejor en 2026, de acuerdo con la Encuesta UCA 2025 del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop). Este resultado refleja un nivel de optimismo significativo entre los hogares del país respecto a sus finanzas personales para el próximo año, en un contexto marcado por avances en seguridad, pero con persistentes retos económicos.
El estudio, titulado “La población salvadoreña opina sobre el año 2025: estabilidad en la seguridad versus fragilidad en la economía”, muestra que las expectativas están relativamente divididas. Un 40.7% de los encuestados cree que su situación económica familiar se mantendrá igual, mientras que un 13% considera que empeorará. Además, un 4.5% no supo o no respondió, lo que evidencia cierto grado de incertidumbre entre la población.

Los datos sugieren que, aunque una parte importante de los hogares confía en una mejora de sus ingresos y condiciones económicas, casi la mitad percibe que no habrá cambios sustanciales o incluso prevé un deterioro. Esta percepción puede estar influida por factores como el costo de la vida, la estabilidad del empleo, los niveles de ingresos y las oportunidades económicas disponibles.
El contraste entre el optimismo y la cautela también refleja la dualidad del contexto nacional: por un lado, la percepción de mayor seguridad y estabilidad social; por otro, las preocupaciones persistentes sobre la economía familiar y el bienestar financiero de los hogares. En conjunto, los resultados muestran que, si bien existe esperanza en una mejora para 2026, la población mantiene expectativas moderadas y prudentes sobre su situación económica personal.
