
El Banco Mundial proyecta que El Salvador mantendrá un crecimiento económico estable durante el período 2025–2027, con una expansión estimada del 3.5% en 2025 y del 3.0% tanto en 2026 como en 2027, cifras que colocan al país por encima del promedio regional y reflejan una economía con bases más sólidas y resilientes frente a un entorno internacional marcado por la incertidumbre.
De acuerdo con el organismo internacional, el desempeño económico de El Salvador responde a una combinación de mayor estabilidad macroeconómica, fortalecimiento de la demanda interna y un entorno más favorable para la inversión, elementos que han permitido sostener el crecimiento incluso en un contexto de tensiones comerciales globales y desaceleración en otras economías.
El informe destaca que el crecimiento de 2025, estimado en 3.5%, estuvo impulsado principalmente por el dinamismo de sectores clave como servicios, comercio, construcción y turismo, así como por el fortalecimiento del consumo privado. Este desempeño se vio respaldado por un mayor flujo de inversión y por condiciones de seguridad que han contribuido a mejorar la confianza de hogares y empresas.
Para 2026 y 2027, el Banco Mundial prevé que la economía salvadoreña crecerá a un ritmo de 3.0% anual, una tasa considerada sólida y sostenible. Este crecimiento estaría apoyado por la continuidad de proyectos de infraestructura, la expansión de actividades productivas en distintos territorios del país y la consolidación de políticas orientadas a mejorar el clima de negocios y la competitividad.

El organismo también subraya que mantener este ritmo de crecimiento será clave para generar empleo formal, mejorar la calidad del trabajo y elevar los ingresos de la población, en un país donde el fortalecimiento del empleo asalariado es fundamental para reducir la informalidad y promover un desarrollo económico más inclusivo.
Asimismo, el Banco Mundial señala que la estabilidad económica proyectada para El Salvador dependerá de la capacidad del país para preservar el equilibrio fiscal, fortalecer la inversión productiva y continuar impulsando reformas que fomenten el crecimiento a largo plazo, en un entorno global que seguirá siendo desafiante.

En el contexto regional, el informe indica que América Latina y el Caribe crecerán a un ritmo más moderado, con un promedio regional de 2.3% en 2026 y 2.6% en 2027, afectado por tensiones comerciales, limitaciones fiscales y una demanda externa menos dinámica. Economías grandes como Brasil y México mostrarán crecimientos más bajos en comparación con El Salvador.
Otros países de la región, como Colombia, Chile y Perú, registrarán avances moderados, mientras que Centroamérica mantendrá un crecimiento relativamente estable, aunque enfrentando retos como la reducción de remesas y la limitada capacidad de respuesta fiscal. En este escenario, El Salvador destaca por su proyección de crecimiento constante y por encima del promedio regional, consolidándose como una de las economías con mejor desempeño relativo en los próximos años.
