
San Salvador fue escenario esta semana de la Cumbre Bitcoin Capital, un encuentro desarrollado en el marco de las actividades de Plan B Network, que reunió a líderes del ecosistema cripto y financiero para analizar el papel de Bitcoin en la evolución de los mercados de capital globales.
Uno de los paneles centrales, titulado “El Próximo Mercado: La Liquidez se Encuentra con los Mercados de Capital Globales”, abordó cómo la infraestructura basada en Bitcoin está avanzando hacia esquemas compatibles con regulaciones financieras y adopción institucional.
El espacio contó con la participación de Adam Back, CEO y fundador de Blockstream; Michele Crivelli, CEO de NexBridge; Federico Suárez Rendón, también vinculado a NexBridge; y Luca Esposito, de Blockstream Capital Partners, como moderador.
Liquid Network y la conexión con los mercados regulados

Uno de los puntos más destacados fue el rol de Liquid Network, la cadena lateral de Bitcoin desarrollada por Blockstream, que permite transacciones confidenciales y emisión de activos digitales sobre una infraestructura anclada en la red principal de Bitcoin.
Durante el panel se explicó que Liquid está sirviendo como puente entre la infraestructura nativa de Bitcoin y los mercados de capital regulados, facilitando la tokenización de activos del mundo real (RWA, por sus siglas en inglés) y abriendo espacio para mayor participación institucional.
Los expositores coincidieron en que Bitcoin ya no se percibe únicamente como un sistema financiero alternativo, sino como una pieza que comienza a integrarse en la arquitectura financiera global, especialmente en jurisdicciones que han avanzado en marcos regulatorios.
Cumplimiento normativo y confidencialidad
Uno de los ejes del debate fue el “cumplimiento por diseño”. Según lo expuesto, Liquid permite establecer reglas para la transferencia de valores restringidos —como límites jurisdiccionales o requisitos para inversionistas acreditados— manteniendo la información sensible fuera de la cadena pública, pero garantizando verificación técnica.

También se subrayó la importancia de las transacciones confidenciales, consideradas un elemento clave para instituciones financieras que manejan datos sensibles y requieren altos estándares de gestión de riesgo y privacidad.
Requisitos institucionales y evolución tecnológica
Los panelistas señalaron que las instituciones financieras exigen cinco condiciones fundamentales para operar con activos digitales: firmeza en la liquidación, seguridad criptográfica robusta, velocidad en las transacciones, cumplimiento regulatorio y gestión de riesgos. Según lo expuesto, la infraestructura de Liquid busca responder a estos criterios mediante herramientas técnicas ya implementadas en red principal.
Además, se destacó la activación de contratos inteligentes bajo el lenguaje Simplicity en la red, lo que amplía las capacidades programables sobre Bitcoin y marca una transición de proyectos piloto hacia implementaciones en producción.

El Salvador como escenario estratégico
El evento reafirmó el posicionamiento de El Salvador como un punto de encuentro para el debate sobre innovación financiera basada en Bitcoin. Desde que el país adoptó esta criptomoneda como parte de su estrategia económica, ha sido sede de encuentros internacionales enfocados en regulación, infraestructura tecnológica y adopción institucional.
La Cumbre Bitcoin Capital, celebrada esta semana en San Salvador, evidenció que el modelo salvadoreño continúa generando interés en el ámbito global, especialmente en discusiones sobre la convergencia entre tecnología blockchain, mercados regulados y nuevos instrumentos financieros digitales.
