El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles una nueva ronda de aranceles que afectará a varios países, incluyendo El Salvador. En un evento en la Casa Blanca, Trump declaró la «independencia económica» de su país y justificó la medida como una respuesta a lo que considera barreras comerciales impuestas por otras naciones. En el caso de El Salvador, las exportaciones a Estados Unidos estarán sujetas a un arancel del 10 %.

Las exportaciones salvadoreñas hacia Estados Unidos alcanzaron los US$2,134.9 millones el año pasado, lo que convierte a este mercado en el principal destino de los productos nacionales. Aún se desconoce con exactitud cómo se aplicarán estos aranceles y si se respetarán los acuerdos comerciales vigentes.
Mientras la mayoría de los países centroamericanos enfrentan un arancel del 10 %, Nicaragua fue la excepción, ya que sus exportaciones hacia EE.UU. estarán sujetas a un arancel del 18 %. Esto ha generado incertidumbre en el sector exportador regional, que teme una posible reducción en la demanda de sus productos en el mercado estadounidense.

Por otro lado, la administración Trump también impuso aranceles significativamente más altos a economías como China e India, con tasas del 34 % y 26 %, respectivamente. Estas medidas forman parte de la política comercial agresiva de Washington, que busca reducir el déficit comercial y fomentar la producción nacional. El gobierno salvadoreño aún no ha emitido una postura oficial sobre estos aranceles.