
La Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos, celebrada el pasado 4 de febrero en Washington, reunió a delegaciones de al menos 54 países y a la Comisión Europea con un objetivo común: fortalecer cadenas de suministro seguras, resilientes y diversificadas para minerales estratégicos como litio, cobre, oro y tierras raras.
Durante una conferencia de prensa virtual, el secretario de Estado adjunto para Asuntos Económicos, Energéticos y Empresariales de Estados Unidos, Caleb Orr, destacó que el encuentro permitió avanzar en acuerdos concretos y en mecanismos de cooperación internacional orientados a reducir la dependencia de fuentes consideradas inestables y a promover estándares más altos en la extracción y procesamiento de estos recursos.
Acuerdos bilaterales y nuevo fondo de inversión
Uno de los principales resultados fue la firma de acuerdos marco bilaterales con Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú. Estos instrumentos establecen bases de cooperación para impulsar inversiones, transferencia tecnológica y desarrollo de proyectos vinculados a minerales críticos.
Asimismo, se anunció el lanzamiento de FORGE, una iniciativa respaldada por un paquete de hasta US$30 mil millones destinados a promover el procesamiento responsable y sostenible de minerales, así como a fortalecer la infraestructura asociada a esta industria. FORGE operará como plataforma de coordinación política dentro de la Asociación para la Seguridad de los Minerales, que agrupa a 32 socios.
Según explicó Orr, el propósito es facilitar financiamiento, reducir riesgos para inversionistas y fomentar proyectos que cumplan con estándares ambientales y de transparencia.
Diversificación y cooperación regional

La reunión evidenció un interés particular en América Latina, región que concentra importantes reservas de litio, cobre y tierras raras. Estados Unidos manifestó su intención de ampliar la cooperación con países como Brasil, Argentina y Ecuador, no solo en la extracción, sino también en el procesamiento local de minerales, con el fin de generar mayor valor agregado en los países productores.
En el caso de Brasil, se exploran opciones de financiamiento y colaboración tecnológica para fortalecer su capacidad industrial. Con Argentina, el enfoque incluye el desarrollo de proyectos de litio y cobre, en un contexto de alta demanda global vinculada a la transición energética y al crecimiento de tecnologías como la inteligencia artificial.
Respecto a Ecuador, se destacó la firma de un acuerdo bilateral que busca facilitar inversiones y proyectos conjuntos, especialmente en zonas con alto potencial minero.
Estabilidad del mercado y estándares comunes
Otro eje central del encuentro fue la necesidad de establecer mecanismos que aporten mayor estabilidad al mercado internacional de minerales críticos. Si bien no se detallaron medidas específicas sobre precios o aranceles, se subrayó la importancia de coordinar políticas comerciales entre países con “visiones afines” para garantizar un comercio predecible y confiable.

Orr enfatizó que el enfoque no está orientado a excluir a determinados actores, sino a construir redes diversificadas que reduzcan vulnerabilidades y aseguren el abastecimiento para sectores estratégicos como energía, tecnología y defensa.
Un paso hacia cadenas de suministro más resilientes
La reunión concluyó con el compromiso de continuar el diálogo y profundizar la cooperación técnica y financiera. Estados Unidos asumió un rol de articulador entre los países participantes, con la meta de impulsar soluciones conjuntas ante los desafíos del mercado global de minerales críticos.
Con acuerdos bilaterales firmados, un nuevo fondo multimillonario en marcha y una agenda de coordinación internacional, el encuentro en Washington marca un paso significativo hacia la construcción de cadenas de suministro más seguras y sostenibles en un sector clave para la economía mundial.
