
Los préstamos personales o de consumo son el tipo de financiamiento más utilizado en El Salvador. De acuerdo con datos del Banco Central de Reserva (BCR), el 54.9% de los créditos otorgados corresponde a este tipo, según los resultados de la Encuesta de Inclusión y Educación Financiera 2025. La información refleja que más de la mitad de quienes acceden a un préstamo lo hacen para cubrir necesidades inmediatas del hogar y gastos cotidianos.
El estudio indica que solo el 23% de la población posee actualmente algún préstamo o crédito, lo que muestra que el acceso al financiamiento formal sigue siendo limitado. Sin embargo, entre quienes sí recurren al crédito, el préstamo personal destaca como la principal herramienta financiera.
Para qué se usan los préstamos personales
La encuesta del BCR detalla que el uso más frecuente del préstamo personal o de consumo está relacionado con el hogar y la vivienda. El 35.6% de las personas que accedieron a este tipo de crédito lo utilizó para comprar, remodelar o ampliar su casa, lo que refleja la importancia del crédito como apoyo para mejorar las condiciones de vida.
Otro 19.6% señaló que el préstamo fue destinado a atender emergencias o imprevistos, mientras que el 17.1% lo usó para gastos de alimentación, pagos personales o servicios básicos. Estos datos evidencian que el crédito de consumo cumple un rol clave para enfrentar situaciones urgentes o cubrir necesidades esenciales.

Asimismo, el 13.6% destinó el préstamo a ampliar o iniciar un negocio, lo que muestra que, aunque no es su uso principal, el crédito personal también se convierte en una alternativa para actividades productivas cuando no se accede a financiamiento especializado.
Otros usos del crédito de consumo
Entre los usos menos frecuentes, el 10% indicó que utilizó el préstamo para pagar otra deuda, el 6.5% para gastos de salud, y el 4.7% para gastos de educación. También se registran porcentajes menores para reparación de vehículos (3.3%), pago de estudios (1.7%), cultivos agrícolas (1.7%), compra de teléfonos celulares (1.3%), vacaciones o celebraciones (1.0%) y compra de animales como inversión (0.3%).
Otros tipos de préstamos
Además del crédito personal, la encuesta del BCR muestra que el 18.3% de los préstamos corresponde a financiamiento para negocios o actividades productivas, mientras que el 16.6% se destina a vivienda. En menor proporción aparecen los créditos a plazos con intereses (3.6%), compras a plazos sin intereses (2.6%), financiamiento a tasa cero con tarjeta de crédito (1.0%) y préstamos estudiantiles (1.0%).

Implicaciones para la inclusión financiera
Los resultados de la Encuesta de Inclusión y Educación Financiera 2025 muestran que el crédito personal es la principal puerta de entrada al financiamiento formal para la población. No obstante, el BCR señala que el predominio de este tipo de préstamos evidencia la necesidad de fortalecer el acceso a créditos productivos y de largo plazo, que permitan impulsar el emprendimiento, la inversión y el crecimiento económico sostenible.
Si bien el crédito de consumo cumple una función importante para atender necesidades inmediatas, el desafío para el sistema financiero es ampliar la oferta de productos adaptados a las distintas realidades de la población, promoviendo un uso responsable del crédito y una mayor educación financiera.
