
Siete de cada diez salvadoreños expresan esperanza cuando piensan en el futuro del país. Así lo revela la más reciente Encuesta UCA titulada “La población salvadoreña opina sobre el año 2025: estabilidad en la seguridad versus fragilidad en la economía”, presentada por el Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop). De acuerdo con los resultados, el 70.3% de las personas consultadas afirmó que la esperanza es el sentimiento que surge primero al reflexionar sobre el rumbo nacional durante el año 2025.
Este resultado posiciona a la esperanza como el sentimiento predominante entre la ciudadanía, marcando una diferencia amplia frente a otras percepciones. El dato sugiere que, pese a los desafíos existentes, una mayoría de la población mantiene una visión positiva sobre el porvenir del país, en un contexto que la encuesta describe como de estabilidad en la seguridad.
No obstante, el estudio también evidencia que una parte significativa de la población experimenta sensaciones opuestas. El 26.4% de los encuestados manifestó sentir temor al pensar en el futuro del país, reflejando preocupaciones que conviven con el optimismo mayoritario. Esta cifra muestra que más de una cuarta parte de la población percibe incertidumbre, lo que se vincula con la fragilidad en la economía, uno de los ejes centrales del análisis presentado en la encuesta.

Por otro lado, un 3.3% de las personas consultadas indicó que no se identifica ni con la esperanza ni con el temor, ubicándose en una posición neutral frente al futuro nacional. Aunque se trata de un porcentaje menor, este grupo representa a quienes no asocian el panorama del país con una emoción definida.
Los resultados de la Encuesta UCA 2025, elaborada por el Iudop, dibujan así un escenario marcado por el contraste: una mayoría esperanzada frente a un segmento relevante que expresa preocupación. En conjunto, las cifras reflejan el estado de ánimo de la población salvadoreña ante el futuro, en un año caracterizado por avances en seguridad y persistentes tensiones económicas.
