
El 71.3 % de los salvadoreños que no tienen una cuenta de ahorro señala como principal razón que sus ingresos son insuficientes para destinar dinero al ahorro, de acuerdo con datos proporcionados por el Banco Central de Reserva (BCR). La información fue obtenida a través de la Encuesta Nacional de Inclusión y Educación Financiera, que analiza los hábitos, obstáculos y percepciones de la población respecto al manejo de sus recursos económicos.
El análisis del BCR revela que, aunque muchos salvadoreños conocen la importancia de ahorrar, la falta de ingresos suficientes es el principal obstáculo para formalizar este hábito. Esto refleja una situación económica en la que gran parte de la población destina la mayor parte de sus ingresos a cubrir necesidades básicas como alimentación, vivienda, transporte y servicios, dejando pocos recursos disponibles para el ahorro.

Otras razones por las que los salvadoreños no ahorran
La encuesta también identifica otras causas por las que los ciudadanos no cuentan con una cuenta de ahorro:
- 18.5 % señala que no le interesa abrir una cuenta, lo que puede estar relacionado con la percepción de que el ahorro formal no es necesario o que no aporta ventajas significativas.
- 10.5 % menciona la falta de confianza y acceso al sistema financiero, lo que refleja barreras estructurales y la necesidad de fortalecer la educación financiera y la cobertura de servicios bancarios.
- 3.7 % prefiere otras formas de ahorro, como cajas de ahorro familiares o cooperativas locales.
- 0.4 % indica que la preocupación por robo es un factor que limita su decisión de ahorrar en instituciones financieras.
La inclusión financiera como herramienta de desarrollo

El BCR destaca que la inclusión financiera es fundamental para mejorar la calidad de vida de la población. Contar con una cuenta de ahorro no solo permite proteger los ingresos y planificar gastos, sino que también facilita el acceso a otros servicios financieros como créditos, seguros y transferencias digitales. Sin embargo, el estudio deja en evidencia que la falta de ingresos suficientes sigue siendo la principal barrera, y que las políticas públicas y programas de educación financiera deben enfocarse en ofrecer soluciones adaptadas a quienes más lo necesitan.
Implicaciones para la economía y las políticas públicas
La elevada proporción de personas sin capacidad de ahorro formal indica que una gran parte de la población enfrenta vulnerabilidad económica, lo que limita su capacidad de enfrentar imprevistos, invertir en emprendimientos o mejorar su bienestar a largo plazo. Los resultados de la encuesta apuntan a la necesidad de diseñar estrategias que combinen educación financiera, acceso a productos adaptados y mecanismos de apoyo económico para incentivar el ahorro entre los sectores con menores ingresos.
Con base en estos datos, el BCR continúa promoviendo programas de educación e inclusión financiera que permitan que más salvadoreños accedan al sistema bancario, aprendan a manejar sus finanzas de manera segura y puedan construir un historial financiero sólido desde temprana edad.
