
El valor de las exportaciones de bienes de América Latina y el Caribe registró un crecimiento estimado de 6,4% en 2025, superando el aumento de 4,7% observado en 2024, de acuerdo con el informe Estimaciones de las tendencias comerciales de América Latina y el Caribe elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El avance estuvo impulsado principalmente por un mayor volumen de exportaciones, ya que los precios internacionales mostraron solo mejoras marginales en promedio, según el reporte.
Impulso de la minería, la agroindustria y las manufacturas
El informe señala que las ventas externas de la región fueron lideradas por el sector minero, especialmente por el oro, el cobre y la plata, así como por un sólido desempeño de la agroindustria, con aumentos en productos como café, cacao, frutas y carnes.
También destacaron algunos sectores manufactureros, entre ellos:
- Máquinas para procesamiento de datos
- Suministros médicos
- Vehículos
- Plásticos
Estos sectores contribuyeron a diversificar la canasta exportadora regional, tradicionalmente concentrada en materias primas.
Resiliencia en un entorno global desafiante
“El desempeño reciente de las exportaciones de América Latina y el Caribe se caracterizó por una notable resiliencia en un contexto global desafiante”, explicó Paolo Giordano, economista principal del Sector de Productividad, Comercio e Innovación del BID y coordinador del informe.
El análisis también identificó señales de que la región podría entrar en una fase de expansión comercial sostenida, aunque advirtió que las perspectivas siguen sujetas a un entorno de alta incertidumbre y riesgos moderadamente sesgados a la baja.
Necesidad de reformas e inversión
El BID subrayó que para consolidar el crecimiento del comercio exterior, los países de la región deben impulsar reformas estructurales y atraer inversiones que permitan mejorar la productividad y competitividad.
Entre las recomendaciones se incluyen:
- Reducir los costos del comercio
- Apoyar las exportaciones
- Fomentar la inversión productiva
El organismo destaca que el comercio internacional sigue siendo un motor clave del crecimiento económico regional.

Desempeño por subregiones
Todas las subregiones registraron incrementos en sus exportaciones, aunque con diferencias en su ritmo de crecimiento.
Sudamérica
Las exportaciones aumentaron un estimado de 5,1% en 2025, tras crecer 4,4% en 2024. El repunte fue más fuerte en la segunda mitad del año y estuvo impulsado por mayores volúmenes despachados, con Asia, la Unión Europea y la propia región como principales destinos.
Mesoamérica y Centroamérica
Las exportaciones de Mesoamérica crecieron 7,2% en 2025, casi duplicando el ritmo de 2024.
Dentro de esta subregión, Centroamérica registró un fuerte crecimiento promedio de 11,5%, aunque perdió dinamismo en el segundo semestre del año. México, por su parte, aumentó sus exportaciones en un estimado de 6,6%, impulsadas principalmente por mayores volúmenes.
Caribe
En el Caribe, los envíos externos crecieron 14,6% en 2025, tras un incremento excepcional de 41,2% en 2024, con un desempeño concentrado en pocos países y alta volatilidad.
Importaciones también al alza
El informe del BID también reportó que las importaciones totales de la región aumentaron 6,1% en 2025, después del crecimiento de 3,2% en 2024, en línea con el repunte de la demanda interna y la evolución del comercio global.
Evolución de precios de materias primas
Los precios de las principales materias primas exportadas mostraron comportamientos divergentes en 2025:

- Café: +49,9% interanual
- Oro: +42,2%
- Cobre: +12,9%
- Soja: −6,7%
- Azúcar: −17,4%
- Mineral de hierro: −7,8%
- Petróleo: −14,3%
Estos movimientos influyeron de manera diferenciada en los ingresos de los países exportadores, dependiendo de su estructura productiva.
El crecimiento de 6,4% en las exportaciones refleja una recuperación gradual del comercio exterior de América Latina y el Caribe, apoyada en el dinamismo de los volúmenes exportados y en la diversificación sectorial, aunque con riesgos persistentes asociados a la volatilidad de precios y a la incertidumbre global.
