
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió sobre una caída en el crecimiento económico mundial como consecuencia de los efectos prolongados del conflicto en Medio Oriente y el incremento sostenido en los precios del petróleo, según datos difundidos por Agencia EFE.
La advertencia fue expuesta por la directora de Comunicación del FMI, Julie Kozack, quien reconoció que ya se observan “perturbaciones significativas” en la economía global, especialmente por la interrupción en el flujo de crudo y gas en el estrecho de Ormuz y los daños a infraestructuras energéticas en el golfo Pérsico.
Según explicó Kozack, el encarecimiento del petróleo (que ha aumentado hasta un 50% en el último mes) está elevando los costos energéticos a nivel global, lo que impacta directamente en la inflación y en la actividad económica. Este contexto reduce el dinamismo de las economías y presiona las perspectivas de crecimiento.
El FMI detalló que existe una relación directa entre el alza del crudo y la desaceleración económica. Como referencia, la vocera indicó que un incremento sostenido del 10% en el precio del petróleo podría generar una caída de la producción global de entre 0.1% y 0.2%, lo que evidencia el efecto negativo de los llamados “shocks” energéticos.

Esta proyección se produce en un momento en que el organismo ya había anticipado riesgos para la economía mundial. En enero, el FMI estimó un crecimiento global del 3.3% para 2026, pero advirtió que este podría verse afectado por factores como las tensiones geopolíticas, el aumento de los precios de la energía y la reducción de la inversión.
Además del impacto en el crecimiento, Kozack señaló que el aumento de los precios de las materias primas, sumado a interrupciones en el suministro de fertilizantes y problemas en el transporte marítimo, podría provocar un incremento en los precios de los alimentos, afectando tanto a países desarrollados como en desarrollo.
La funcionaria también destacó el aumento de la volatilidad financiera en distintas regiones, incluyendo economías avanzadas como Estados Unidos, Reino Unido y la Unión Europea, así como mercados emergentes. Esta inestabilidad añade presión sobre la inversión y el desempeño económico global.

El FMI subrayó que la magnitud del impacto dependerá de la duración, el alcance y la intensidad del conflicto. No obstante, la evaluación preliminar apunta a un debilitamiento del crecimiento mundial en un contexto de alta incertidumbre.
Finalmente, Kozack adelantó que el organismo actualizará sus proyecciones en su próximo informe de Perspectivas Económicas Globales, donde se reflejarán con mayor precisión los efectos del conflicto y del alza del petróleo sobre la economía internacional.
