
La inversión privada liberada en El Salvador superó los US$5,000 millones, consolidando a 2025 como el año de la inversión, de acuerdo con datos presentados por el director ejecutivo del COAMSS/OPAMSS, Luis Rodríguez. Este volumen histórico refleja proyectos que ya han superado cerca del 80% de los procesos más complejos, como estudios técnicos, análisis previos y evaluaciones hidráulicas, y que ahora se encuentran en fase de inicio de ejecución de obras, marcando un punto de inflexión para la economía nacional.
Rodríguez explicó que este avance representa el tramo más difícil del ciclo de inversión, ya que implica destrabar permisos, estudios especializados y planificación urbana. “Lo más duro ya pasó; ahora estamos viendo cómo estos proyectos comienzan a materializarse en obra”, señaló. Este impulso ha permitido reactivar de forma sostenida sectores clave como la construcción y las actividades inmobiliarias, que durante 2025 mostraron un crecimiento de doble dígito, a diferencia del comportamiento observado en 2024.
De acuerdo con cálculos realizados junto a la Cámara Salvadoreña de la Construcción (CASALCO), la ejecución de proyectos alcanzó aproximadamente US$3,000 millones al cierre del año 2024, mientras que en 2025 el sector mostró cifras históricas. Este dinamismo no solo se refleja en montos de inversión, sino también en la diversificación de proyectos, con la activación de tipologías que anteriormente no se desarrollaban en el país.
Uno de los cambios más relevantes ha sido la reactivación de la logística y el almacenamiento, especialmente en zonas estratégicas como San Salvador Oeste, donde el 67 % de la inversión correspondió a este tipo de proyectos. Este crecimiento responde a una mayor demanda de infraestructura para distribución, bodegaje y comercio, vinculada tanto al mercado interno como al regional.

El impacto económico también se evidencia en el empleo. En promedio, el sector construcción generó cerca de 168,000 puestos de trabajo, lo que, según Rodríguez, “incide directamente en la base económica de las familias”. A ello se suma el comportamiento de las importaciones en el puerto de Acajutla, que crecieron alrededor de 60%, impulsadas principalmente por la entrada de materia prima para construcción, considerada un indicador clave del dinamismo productivo.
El funcionario destacó que, durante 2025, cerca del 50% de los proyectos correspondieron a desarrollos habitacionales, manteniéndose como el componente predominante. No obstante, hacia el cierre del año se observó un aumento de los proyectos mixtos, concebidos como distritos integrales que combinan vivienda, comercio, servicios y espacios productivos, aprovechando su tamaño y ubicación estratégica mediante un trabajo coordinado con el sector privado.
Rodríguez subrayó que la seguridad ha sido un factor determinante para este clima favorable de inversión. Actualmente, el COAMSS/OPAMSS gestiona aproximadamente 587 proyectos, de los cuales casi la mitad son habitacionales, una proporción considerada normal en mercados de características similares. En segundo lugar, destacan la industria turística y la logística, que han ganado relevancia como motores complementarios del crecimiento.

Como parte de la estrategia de desarrollo, el COAMSS/OPAMSS impulsa la creación de “super distritos”, zonas previamente identificadas y mapeadas donde se analiza la inversión pública existente, el potencial económico y las oportunidades específicas de cada territorio. En estos perímetros se diseñan reglas claras, estrategias de ordenamiento y planes de recuperación urbana. Algunos de estos distritos tienen un enfoque turístico y cultural, mientras que otros priorizan el almacenamiento y la logística.
El objetivo, según Rodríguez, es extender este modelo a todos los municipios del Área Metropolitana de San Salvador, fortaleciendo la planificación urbana y asegurando que la inversión privada liberada se traduzca en desarrollo sostenible, empleo y crecimiento económico a largo plazo.
