
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre de 2025 registró una ligera disminución del 0.4% en comparación con noviembre del mismo año, de acuerdo con los datos oficiales brindados por el Banco Central de Reserva (BCR). Este comportamiento refleja una desaceleración de la inflación mensual, lo que representa un alivio para el costo de vida de los hogares salvadoreños.
Según el BCR, el IPC general pasó de 131.41 puntos en noviembre a 130.89 puntos en diciembre, marcando una reducción que contrasta con los incrementos observados en meses previos. Por ejemplo, de octubre a noviembre el índice había mostrado un aumento que lo llevó hasta los 131.41 puntos. La baja registrada en diciembre se da en un contexto de ajustes económicos posteriores a la pandemia y de volatilidad en los precios internacionales.
Variación mensual: ¿qué significa la disminución?
La reducción del IPC indica que, en promedio, los precios de los bienes y servicios que consumen las familias bajaron en diciembre respecto al mes anterior. Aunque el descenso es moderado, resulta significativo porque sugiere una menor presión inflacionaria en el corto plazo, especialmente tras meses de alzas acumuladas.
Sectores que impulsaron la baja del IPC
Varios rubros clave contribuyeron a la disminución del índice general. Entre los sectores con mayores caídas destacan:
Transporte, con una reducción del 1.17%, al pasar de 111.84 puntos en noviembre a 110.53 en diciembre.
Alimentos y bebidas no alcohólicas, que bajaron 0.7%, de 156.48 a 155.38 puntos, un rubro especialmente sensible para los hogares.

Recreación y cultura, con una disminución del 0.67%, de 93.86 a 93.23 puntos.
Comunicaciones, que registraron una caída del 0.29%, al pasar de 80.22 a 79.99 puntos.
Otros sectores también mostraron reducciones, como Alojamiento, con una baja del 0.15%, y Muebles para el hogar, que disminuyeron 0.31%.
Sectores con incrementos moderados
A pesar de la tendencia general a la baja, algunos rubros registraron aumentos en diciembre. Entre ellos se encuentran Bebidas alcohólicas y tabaco, con un alza del 0.4%, y Restaurantes y hoteles, que aumentaron 0.3%. No obstante, estos incrementos no fueron suficientes para revertir la disminución del índice general.

Impacto económico y social
La desaceleración del IPC registrada en diciembre beneficia al país, ya que contribuye a preservar el poder adquisitivo de los salarios y pensiones, especialmente para las familias de ingresos medios y bajos. Al reducirse la presión inflacionaria, se facilita la planificación del gasto familiar y se genera un entorno más favorable para el consumo interno.
Además, este comportamiento del IPC brinda un margen de estabilidad económica, lo que apoya la toma de decisiones de política monetaria por parte del Banco Central de Reserva. En un año marcado por tensiones globales y fluctuaciones en precios clave como los combustibles, la reducción mensual del índice refuerza la confianza en la recuperación económica y en una mayor estabilidad de precios en el corto plazo.
