
Las bolsas en Estados Unidos iniciaron la jornada de este miércoles con fuertes ganancias, en línea con un repunte global de los activos de riesgo, luego de que un acuerdo de alto al fuego temporal entre Washington y Irán redujera de forma significativa las tensiones geopolíticas.
El alivio en el escenario internacional provocó una caída en los precios de la energía, lo que impulsó el optimismo de los inversionistas tras varias semanas marcadas por la incertidumbre y la volatilidad.
Suben los principales índices
En las primeras operaciones del día, los principales indicadores bursátiles mostraban avances cercanos al 3%:
- S&P 500
- Dow Jones
- Nasdaq
El impulso fue liderado por el sector tecnológico, especialmente por empresas vinculadas a inteligencia artificial y crecimiento, que habían sido castigadas recientemente en medio de la aversión al riesgo.
Cambio en el ánimo de los inversionistas
El repunte responde en parte a un reposicionamiento de los inversionistas, quienes comenzaron a deshacer estrategias defensivas adoptadas durante el conflicto. También influyó la recompra de posiciones cortas, lo que aceleró las subidas en los mercados.
En paralelo, los bonos del Tesoro estadounidense registraron ganancias, mientras que su rendimiento a 10 años descendió hasta aproximarse al 4.25%. En Europa, las tasas también mostraron caídas más pronunciadas.

Desde UBS Global Wealth Management, su director de inversiones, Mark Haefele, recomendó mantener la inversión pese a la incertidumbre de corto plazo, destacando la importancia de diversificar las carteras más allá de los activos tradicionales.
Dólar débil y materias primas al alza
El cambio en el entorno global también se reflejó en una depreciación del dólar, lo que favoreció a otros activos. En este contexto, el oro superó los US$4,800 por onza, en un movimiento asociado más a una recalibración del riesgo que a una búsqueda tradicional de refugio.
Otras materias primas metálicas también registraron incrementos, apoyadas por el nuevo apetito por riesgo.
Mercados emergentes y criptomonedas se suman al repunte
El optimismo se extendió a los mercados emergentes, que registraron su mejor jornada desde 2022, con avances en sus bolsas y apreciación de sus monedas frente al dólar.
Este entorno beneficia especialmente a economías importadoras de energía, ya que la caída en los precios del petróleo reduce presiones sobre la inflación, las cuentas fiscales y la balanza de pagos.
En Asia, el flujo de capital se dirigió principalmente hacia empresas tecnológicas, en particular del sector de semiconductores.
Por su parte, el mercado de criptomonedas también reflejó el cambio de ánimo. El Bitcoin subió cerca de 5%, alcanzando niveles cercanos a los US$72,000, su punto más alto en tres semanas, en línea con el comportamiento de otros activos de riesgo.
Persisten riesgos a corto plazo

A pesar del fuerte rebote, los analistas advierten que persisten dudas sobre la sostenibilidad de este impulso. El acuerdo entre Estados Unidos e Irán es temporal y aún existen diferencias importantes entre ambas partes.
Además, el tránsito por el Estrecho de Ormuz continúa limitado, con numerosas embarcaciones retenidas, lo que afecta el flujo energético global. La normalización de la producción, incluyendo el gas natural licuado en Qatar, podría tardar varias semanas.
Según Felipe Barragán, estratega de Pepperstone, la continuidad de este entorno favorable dependerá de si el alto al fuego evoluciona hacia una solución diplomática duradera o si las tensiones resurgen tras el periodo acordado.
Un mercado atento a la geopolítica
En este contexto, los mercados financieros globales muestran una recuperación impulsada por el alivio geopolítico, pero aún permanecen atentos a los desarrollos internacionales. La evolución del conflicto y la estabilidad energética serán factores clave para determinar si este repunte se consolida en las próximas semanas.
