
El crédito destinado a hogares y familias mostró un crecimiento sostenido en 2025, consolidándose como un motor clave para mejorar la calidad de vida y dinamizar la economía nacional. Los bancos miembros de la Asociación Bancaria Salvadoreña (ABANSA) reportaron un incremento en el financiamiento dirigido a necesidades familiares como vivienda, educación, consumo y atención de emergencias.
Al cierre de diciembre de 2025, el saldo total de préstamos a hogares alcanzó los US$5,917.1 millones, lo que representa un aumento interanual de US$272.3 millones, equivalente a un crecimiento del 4.8%. Este comportamiento confirma una demanda activa de crédito por parte de las familias y una oferta respaldada por la estabilidad del sistema financiero.

En términos generales, el saldo total de préstamos del sistema bancario se ubicó en US$17,568.4 millones, con un crecimiento interanual del 9.4% (US$1,505.8 millones adicionales). Dentro de esta cifra, el financiamiento a hogares representa una parte significativa, lo que evidencia el acompañamiento de la banca en los proyectos personales y familiares.
El acceso al crédito permite a las familias adquirir vivienda, remodelar sus hogares, financiar estudios, adquirir bienes duraderos o enfrentar situaciones imprevistas. Este flujo de recursos también genera un efecto multiplicador en la economía, ya que impulsa sectores como construcción, comercio y servicios.

El crecimiento del financiamiento ocurre en un contexto de solidez financiera. La banca cerró el año con un índice de mora de 1.45%, menor al registrado el año anterior (1.80%), lo que refleja una cartera saludable y una adecuada capacidad de pago por parte de los clientes. Asimismo, la solvencia bancaria alcanzó el 14.06%, por encima del mínimo legal, respaldando la estabilidad del sistema.
El desempeño de los préstamos a hogares durante 2025 muestra un sistema financiero que continúa acompañando a las familias salvadoreñas en sus metas y necesidades, con condiciones que favorecen el acceso responsable al crédito.
