
El deseo de reconectarse con su tierra natal y contribuir al desarrollo económico motivó a la salvadoreña Esperanza Fuentes, originaria de Cojutepeque, a establecer un nuevo negocio en el país junto a su esposo, el empresario Daniel Estévez. Ambos decidieron invertir en el sector de bienestar con la apertura de “Fe y Esperanza Spa”, ubicado en la 2ª Calle Poniente 74, en Cojutepeque.
La pareja, radicada en Los Ángeles, identificó una oportunidad de negocio en El Salvador tras conocer los cambios que, según señalaron, han mejorado el clima de inversión en el país. Estévez explicó que en Estados Unidos dirige una compañía distribuidora de MrSteam, empresa especializada en baños de vapor, un concepto que —afirmó— aún no está desarrollado ampliamente en el mercado salvadoreño.
Un nuevo concepto de bienestar

El spa ofrece como servicio principal el baño de vapor, además de masajes quiroprácticos y relajantes, desintoxicación iónica, faciales y pedicura orgánicos, sueroterapia, medicina natural y suplementos nutricionales importados desde Estados Unidos y Asia.
Según Fuentes, la idea de invertir en El Salvador surgió luego de recibir orientación en el Consulado General de El Salvador en Los Ángeles. Posteriormente, contó con acompañamiento de la Dirección General de Diáspora y Promoción Cultural del Ministerio de Relaciones Exteriores, lo que facilitó el proceso para concretar el proyecto.
Generación de empleo local

El emprendimiento ha generado empleo para siete personas de la localidad, contribuyendo directamente a la economía de Cojutepeque. Para Estévez, la decisión de invertir estuvo ligada a la percepción de seguridad y estabilidad institucional en el país, factores que consideró determinantes antes de trasladar capital y expandir su modelo de negocio.
El empresario también expresó que ve en El Salvador un entorno favorable para nuevos proyectos productivos e invitó a otros salvadoreños en el exterior a considerar invertir en el país. Señaló que, aunque planea retirarse en Estados Unidos, desea continuar trabajando en territorio salvadoreño y aportar al desarrollo local.
Rol de la diáspora en la economía

El Gobierno salvadoreño ha reiterado que la diáspora es un socio estratégico para el crecimiento económico y la proyección internacional del país. Las autoridades destacan que las inversiones impulsadas por salvadoreños en el exterior no solo fortalecen la economía nacional, sino que también contribuyen a la generación de empleo y al dinamismo de sectores emergentes.
Con la apertura de “Fe y Esperanza Spa”, la familia Fuentes-Estévez se suma a los compatriotas que retornan o invierten en el país, impulsando nuevas oportunidades en sus comunidades de origen.
