
El mundo de la moda internacional está de luto tras el fallecimiento del diseñador italiano Valentino Garavani, ocurrido a los 93 años, según confirmó su fundación. Reconocido como uno de los grandes referentes de la alta costura del siglo XX y comienzos del XXI, Valentino dejó un legado creativo que trascendió pasarelas, alfombras rojas y épocas, convirtiéndose en sinónimo de elegancia, lujo y sofisticación.
De Italia al corazón de la moda mundial
Valentino nació en 1932 en Voghera, una ciudad del norte de Italia, y desde muy joven mostró una inclinación natural por el diseño y la estética. Su formación profesional se consolidó en París, donde aprendió el arte de la alta costura en prestigiosos talleres, antes de regresar a Italia para fundar su propia casa de moda en Roma, en 1959.
Desde sus primeras colecciones, el diseñador destacó por una visión refinada y una atención meticulosa al detalle, rasgos que rápidamente lo diferenciaron dentro de una industria altamente competitiva.
El “rojo Valentino”, un sello inconfundible
Uno de los elementos más emblemáticos de su obra fue el uso de un tono escarlata intenso, que se convirtió en su marca registrada y le valió el reconocimiento universal del llamado “rojo Valentino”. Este color pasó a representar no solo su identidad creativa, sino también una estética asociada al poder, la feminidad y el glamour, consolidando su nombre como un referente indiscutible del diseño de vestidos de noche.

Una sociedad clave para construir un imperio
En 1960, Valentino conoció a Giancarlo Giammetti, quien se convirtió en su socio comercial y colaborador más cercano durante décadas. Juntos transformaron la firma Valentino en una marca de alcance global, combinando creatividad, visión empresarial y una estrategia que posicionó a la casa italiana entre las más influyentes del mundo.
El diseñador de las grandes figuras
A lo largo de su carrera, Valentino vistió a realeza, estrellas de cine, modelos y personalidades influyentes, convirtiéndose en uno de los diseñadores más solicitados por mujeres que buscaban elegancia atemporal. Sus creaciones acompañaron momentos históricos, desde bodas icónicas hasta galas y premiaciones internacionales.
Durante las décadas de 1970 y 1980, el diseñador mantuvo una estrecha relación con el mundo cultural y artístico, especialmente en Nueva York, donde su círculo incluía figuras destacadas del arte y la moda. En los años noventa, su nombre volvió a cobrar protagonismo al convertirse en uno de los favoritos de las supermodelos que definieron esa era.
Presencia constante en la alfombra roja

Los diseños de Valentino fueron protagonistas recurrentes en los premios Oscar y otros eventos de alto perfil, donde actrices de distintas generaciones eligieron sus creaciones para marcar hitos en sus carreras. Incluso en etapas más recientes, la marca continuó siendo una elección destacada para celebridades contemporáneas, demostrando la vigencia de su estilo más allá del paso del tiempo.
Un legado que trasciende la moda
Valentino Garavani no solo diseñó vestidos; construyó una visión estética duradera, basada en la elegancia clásica, la excelencia artesanal y el respeto por la tradición de la alta costura. Su fallecimiento marca el cierre de una era, pero su influencia permanece viva en cada creación que lleva su nombre y en la historia de la moda internacional.
Con su partida, el mundo pierde a un creador irrepetible, cuya obra seguirá siendo referencia obligada para diseñadores, amantes de la moda y generaciones futuras.
