
El cantante español Julio Iglesias rechazó públicamente las acusaciones de agresión sexual formuladas en su contra por dos exempleadas, luego de que la fiscalía de España confirmara la apertura de una investigación sobre los señalamientos. En un comunicado difundido en sus redes sociales, el artista calificó las denuncias como “absolutamente falsas” y afirmó que nunca ha abusado, coaccionado o faltado al respeto a ninguna mujer, asegurando que se defenderá de las imputaciones.
Las denuncias fueron presentadas el pasado 5 de enero ante un tribunal superior en España, según fuentes oficiales. Posteriormente, los medios elDiario.es y Univision Noticias publicaron una investigación conjunta que se extendió durante tres años, en la que se recopilaron testimonios de al menos 15 personas que trabajaron para Iglesias entre finales de la década de 1990 y 2023. Los testimonios, cuyos autores permanecen en el anonimato, describen un ambiente laboral marcado por intimidación, acoso y abuso de poder, incluyendo preguntas de carácter sexual y comentarios sobre el cuerpo de las trabajadoras.
De acuerdo con la investigación periodística, una de las exempleadas relató haber sido víctima de abusos sexuales en repetidas ocasiones, describiendo una experiencia de explotación y trato degradante. Los reportes también señalan que, presuntamente, algunas mujeres eran seleccionadas por su apariencia física y sometidas a comportamientos inapropiados durante su relación laboral con el cantante.

Julio Iglesias, de 82 años, es una de las figuras más influyentes de la música en español, con una carrera de más de seis décadas y cientos de millones de discos vendidos en todo el mundo. Su impacto en la industria musical lo ha convertido en un ícono en España y América Latina, además de ser el padre del también cantante Enrique Iglesias.
Hasta el momento, las autoridades españolas no han emitido conclusiones sobre la investigación, que se encuentra en fase preliminar. El caso ha generado un intenso debate público sobre la responsabilidad de figuras públicas, el abuso de poder en entornos laborales y la importancia de las denuncias en casos de presunta violencia sexual, mientras se espera el avance de las diligencias judiciales.
