
El Banco Central de Reserva (BCR) fortalece la transformación digital en El Salvador mediante la promoción y provisión de servicios de firma electrónica, una herramienta clave para proteger documentos frente a alteraciones o suplantaciones y garantizar su autenticidad y seguridad jurídica.
La firma electrónica es un conjunto de datos electrónicos que se adjuntan a un documento digital con el objetivo de identificar de manera inequívoca al firmante y asegurar que el contenido no ha sido modificado. En la práctica, funciona como el equivalente digital de una firma manuscrita y permite suscribir contratos, correos electrónicos, formularios y otros documentos con plena validez legal.
De acuerdo con el BCR, esta tecnología facilita múltiples procesos tanto para personas como para empresas e instituciones. Entre sus principales usos se encuentran la firma de contratos sin necesidad de imprimir, la aprobación interna de documentos en organizaciones, la firma masiva de archivos y la agilización de trámites comerciales y legales a distancia, reduciendo tiempos y costos operativos.
Como Proveedor de Servicios de Certificación, el Banco Central ofrece la emisión de certificados digitales, los cuales permiten identificar a una persona y dar autenticidad a un documento, implicando además la aprobación de su contenido. A esto se suma el servicio de validación y verificación de firmas electrónicas, que permite comprobar de forma automatizada el estado del certificado digital, la firma del prestador de servicios de certificación y la integridad del documento firmado.

Otro componente relevante es el sellado de tiempo, un mecanismo que demuestra que los datos contenidos en un documento electrónico existían en un momento específico y no han sido alterados desde entonces. Este servicio resulta especialmente útil en procesos legales y administrativos donde el tiempo es un elemento determinante.
El BCR también pone a disposición soluciones especializadas como el certificado “One-Shot”, que genera un certificado digital de un solo uso con una vigencia de 24 horas, válido para todo tipo de documentos y transacciones. Asimismo, ofrece la firma longeva, diseñada para extender la validez de las firmas electrónicas en documentos que deben conservarse durante años o incluso décadas sin perder su validez legal. A ello se suma la firma automatizada, orientada a la firma masiva y automática de documentos, ideal para procesos de alto volumen.
En cuanto a los requisitos, el Banco Central detalla la documentación necesaria para obtener un certificado de firma electrónica según el perfil del solicitante. Para personas naturales, se requiere el Documento Único de Identidad o pasaporte. En el caso de profesionales regulados, como ingenieros, arquitectos, médicos, abogados y notarios, se solicitan títulos universitarios, certificaciones, carnés de las entidades reguladoras correspondientes y otros documentos específicos establecidos por la Ley de Firma Electrónica.

También se contemplan requisitos diferenciados para funcionarios públicos, representantes legales de personas jurídicas privadas y empleados que pertenecen a instituciones u organizaciones, quienes deben presentar, entre otros documentos, acuerdos de nombramiento, credenciales de representación legal y detalles sobre los alcances de la firma definidos por el patrono.
El BCR recuerda que, en el caso de las profesiones reguladas, cada profesional debe verificar con su entidad reguladora los alcances y usos permitidos de la certificación de firma electrónica, conforme a la legislación vigente. La documentación puede enviarse en formato digital, con extensiones como .jpeg, .jpg, .png o .pdf, al correo oficial dispuesto por la institución.
Finalmente, el Banco Central dispone de un validador de firmas en línea, que permite a los usuarios verificar documentos firmados electrónicamente o con sello de tiempo de manera rápida y segura. Con estas acciones, el BCR reafirma su compromiso de fortalecer la confianza en los documentos digitales y de impulsar un entorno más moderno, eficiente y seguro para las transacciones electrónicas en El Salvador.
