El cáncer de próstata es considerado el cáncer más común en los hombres. En el mundo ocupa el tercer lugar de incidencia de muertes. Uno de cada 8 hombres es diagnosticado con cáncer de próstata.

La edad es uno de los riesgos principales que conllevan a los hombres a padecer de la enfermedad, seguido de la herencia familiar; por ejemplo, si un padre, un hermano o un tío ha sufrido de cáncer de próstata. La edad promedio en que el padecimiento se presenta es, entre los 60 y 65 años.
Según el doctor Manuel Ozambela Jr., urólogo oncocirujano de Baptist Health Miami Cancer Institute, también existen otras condiciones genéticas que lo pueden provocar, tales como la mutación en los genes BRCA. Este es un cambio que, por lo general, se asocia más a las mujeres con mayor riesgo de padecer de cáncer de mama, de ovario o de útero, pero si el hombre también posee esa mutación genética puede desarrollar cáncer de próstata y, a veces, de forma más agresiva.
El especialista ha sido invitado como ponente principal al V Congreso de la Asociación Urológica de Centroamérica y El Caribe (AUCA), organizado por la Asociación de Urología de El Salvador, para disertar sobre los más recientes avances en el tratamiento de los cánceres urológicos en hombres.

Durante la conferencia de prensa, la presidenta de la Asociación de Urología de El Salvador, doctora Aída Yúdice, destacó la valiosa contribución que Baptist Health International realiza en el país para difundir y compartir conocimientos médicos innovadores con el gremio médico nacional y reconoció la importancia de la actualización médica continua y el valioso aporte que el doctor Ozambela dará durante el congreso, que se llevará a cabo del 27 al 30 de agosto.
Prestar especial atención a si las mujeres de la familia tienen tendencia a tener cáncer en sus órganos femeninos o del páncreas, es vital para detectar si el hombre también tiene herencia de mutación en los genes BRCA, por lo que el doctor Ozambela invita a realizarse el chequeo adecuado, ya que lo anterior puede ser un indicativo bastante fuerte de posibilidades que un hombre pueda ser propenso a padecer cáncer de próstata.
Es recomendable que la prueba en sangre PSA (antígeno prostático específico), para detectar la enfermedad se realice a partir de los 45 años de edad. Si hay riesgo de genes familiares, es preferible hacer el examen desde los 40 años.
Según el doctor Ozambela, la prevención juega un papel fundamental, una buena dieta, por ejemplo. «Muchos pacientes me dicen, entonces, ¿qué puedo comer? Y yo les digo, si viene de la tierra o del animal está bien. Si viene de una factoría con químicos, tal vez no es bueno.
Y también es importante tratar de ser activo y evitar el consumo de cigarrillo y cosas así. Por ejemplo, el tabaco lo asociamos regularmente con cáncer de los pulmones, pero también puede favorecer el desarrollo de cáncer de la vejiga. Y en los hombres que tienen cáncer de próstata, esos que fuman tienen peores pronósticos, o sea, no se curan con la misma frecuencia», explica el especialista.
El doctor Ozambela explica que el tratamiento para combatir el cáncer de próstata depende de la forma en que este se presente en el paciente.
«Cuando se trata de cánceres localizados, es decir, que permanecen dentro de la glándula prostática y no se han propagado a otras partes del cuerpo-las opciones habituales son la cirugía, que consiste en la extirpación de la próstata (prostatectomía), o la radioterapia dirigida directamente a la glándula.
Sin embargo, en aquellos casos de cáncer localizado y focal, también existen alternativas menos invasivas, como los tratamientos de ablación focal. Estos permiten tratar únicamente el área afectada por el tumor, sin necesidad de intervenir toda la próstata», señala el especialista.
Esta innovadora técnica utiliza diferentes energías. Hay unas que usan calor, otras frío o electricidad; sin embargo, el resultado que se busca es el mismo: identificar en qué parte de la próstata está el cáncer y utilizar alguna energía para hacer una ablación de esa área y destruir el cáncer preservando los tejidos naturales y normales de la próstata y del hombre.»
El doctor Ozambela menciona que esta metodología ha dado buenos resultados en hombres que tienen un cáncer más leve o intermedio, ya que muchas veces, un tratamiento con radiación o cirugía puede ser muy agresivo. Para esos hombres, las técnicas de ablación focal son una buena opción.

«Estas técnicas son tambien beneficiosas para los pacientes que ya recibieron radioterapia en la próstata y presentan una recurrencia del cáncer. Es decir, aquellos que, tras haber sido tratados con radiación y permanecer libres de la enfermedad durante cinco años, enfrentan nuevamente el regreso del tumor en la próstata. Para estos casos, resulta muy difícil repetir la radioterapia, ya que los tejidos tienen un límite en su capacidad de tolerar este tipo de tratamiento.»
En el caso de que el cáncer haya avanzado a otros órganos del cuerpo, como los ganglios, los huesos, entre otros, el tratamiento a seguir son las quimioterapias y las medicinas que son bloqueadores hormonales para bloquear el efecto de la testosterona a nivel del cáncer, debido a que esta hormona que posee el hombre, es el principal combustible de la enfermedad.
Sobre todo, el doctor Ozambela hace hincapié en la prevención de la enfermedad, recomienda a los hombres no ignorar los síntomas anormales en su cuerpo para buscar la atención médica inmediata y no esperar hasta que la enfermedad haya progresado.
«Si tiene algún síntoma nuevo, algo que no le parece bien, hable con su médico. Porque lo otro es que los hombres también tienen tendencia de aparecerse en la clínica ya cuando el problema está un poquito más avanzado. Porque esperan a tener muchos síntomas. Reconociendo eso, es lo que yo aconsejaría a los hombres», dijo el experto.