
Con la llegada de la quincena 25, muchos hogares reciben un ingreso extra inesperado del mes, pero también enfrentan una etapa marcada por gastos fijos y compromisos importantes, especialmente los relacionados con la educación, el pago de recibos y otras obligaciones básicas. Una adecuada planificación puede marcar la diferencia entre cerrar el mes con estabilidad o enfrentar dificultades financieras.
Especialistas en finanzas personales recomiendan que, al recibir la quincena, el primer paso sea identificar los gastos prioritarios. Entre ellos destacan el pago de servicios básicos como energía eléctrica, agua, telefonía e internet, así como alquiler o cuota de vivienda, si aplica. Cumplir a tiempo con estos compromisos evita recargos y permite mantener un mejor control del presupuesto mensual.
Otro rubro clave en esta etapa son los gastos estudiantiles, que suelen incrementarse en los primeros meses del año. Matrículas, colegiaturas, compra de útiles escolares, libros, uniformes y transporte representan una carga importante para muchas familias. Por ello, se aconseja reservar una parte de la quincena exclusivamente para educación, priorizando lo indispensable y comparando precios antes de realizar compras.

La alimentación es otro punto que merece atención. Elaborar un presupuesto semanal para el supermercado o el mercado ayuda a evitar compras impulsivas y permite ajustar el gasto a lo realmente necesario. Optar por menús planificados y aprovechar promociones puede generar ahorros significativos a lo largo del mes.
Además de los gastos inmediatos, es recomendable destinar una porción del ingreso al ahorro, aunque sea un monto pequeño. Contar con un fondo para emergencias brinda mayor tranquilidad ante imprevistos como gastos médicos o reparaciones urgentes. La constancia en este hábito es más importante que la cantidad inicial.
Las deudas también deben ser consideradas dentro de la planificación. Si existen pagos pendientes de tarjetas de crédito, préstamos personales o compras a plazos, lo ideal es cubrir al menos el monto mínimo o, si es posible, un poco más, para reducir intereses y evitar el sobreendeudamiento.

Finalmente, los expertos sugieren dejar un margen para gastos personales o recreativos, siempre que no comprometan el cumplimiento de las obligaciones principales. El equilibrio entre responsabilidad financiera y bienestar personal es clave para mantener una buena salud económica.
Administrar de forma consciente la quincena 25 permite enfrentar con mayor orden los gastos estudiantiles, el pago de recibos y otras responsabilidades del hogar, ayudando a las familias a iniciar el año con mayor estabilidad y previsión financiera.
