
El 89.1% de las personas en El Salvador no cuenta con tarjeta de crédito, de acuerdo con datos del Banco Central de Reserva (BCR), obtenidos a través de la Encuesta de Inclusión y Educación Financiera 2025. La cifra evidencia que, aunque existen avances en el acceso a servicios financieros básicos, el uso de instrumentos de crédito sigue siendo limitado para la mayoría de la población.
Según el estudio, solo el 10.8% de las personas posee una tarjeta de crédito, lo que refleja una baja penetración de este producto financiero en comparación con otros medios de pago. Esta situación está relacionada con factores económicos, culturales y de percepción sobre el endeudamiento.
Diferencias por género
La encuesta del BCR muestra una brecha significativa entre hombres y mujeres. El 15.4% de los hombres sí tiene tarjeta de crédito, mientras que el 84.5% no la posee. En el caso de las mujeres, el acceso es aún menor: solo el 7.1% cuenta con tarjeta, frente a un 92.9% que no tiene este instrumento financiero.
Estas cifras reflejan desigualdades en el acceso al crédito formal, asociadas a diferencias en ingresos, participación en el mercado laboral y acceso a productos financieros.
Brecha entre zona urbana y rural
El acceso a la tarjeta de crédito también varía de forma marcada según el lugar de residencia. En la zona urbana, el 13.7% de las personas posee tarjeta de crédito, mientras que el 86.2% no cuenta con ella. En contraste, en la zona rural, solo el 3.6% tiene tarjeta, y el 96.4% carece de este medio de financiamiento.

Esta brecha territorial refleja las limitaciones de acceso a servicios financieros en áreas rurales, donde la oferta de productos de crédito es menor y el uso del efectivo sigue predominando.
Acceso por rangos de edad
Por grupos etarios, la mayor proporción de personas con tarjeta de crédito se concentra entre los 26 y 35 años, con 16.8%. Le siguen los grupos de 36 a 45 años (11.4%), 46 a 60 años (9.7%) y 18 a 25 años (9.3%). En el grupo de 61 años o más, solo el 6% posee tarjeta de crédito, mientras que el 94% no la utiliza.
Los datos muestran que, aunque el acceso es ligeramente mayor en edades productivas, la tarjeta de crédito continúa siendo un instrumento poco común en todos los rangos de edad.
Por qué la población no solicita crédito
La encuesta también indaga en las razones por las que las personas no han solicitado un préstamo o crédito. El 58.9% afirma que no le interesa o no lo necesita, convirtiéndose en la principal causa. Le sigue el 26.2%, que señala falta de confianza y acceso al crédito, y el 24.5%, que indica que no le gusta endeudarse.
Otros motivos incluyen el 10% que reconoce necesitar un préstamo pero no lo ha solicitado, el 1.8% que no sabe cómo obtenerlo, y porcentajes mínimos que prefieren prestamistas informales (0.2%) o expresan preocupaciones por robo, delincuencia o fraude (0.2%).

Retos para la inclusión financiera
Los resultados de la Encuesta de Inclusión y Educación Financiera 2025 reflejan que la tarjeta de crédito sigue siendo un producto de uso limitado en El Salvador. El alto porcentaje de personas que no la posee evidencia una cultura financiera prudente, pero también desafíos en términos de acceso, confianza y educación financiera.
El BCR señala que el reto no solo es ampliar la oferta de crédito, sino promover un uso responsable, informado y adecuado a las capacidades económicas de la población, fortaleciendo la inclusión financiera sin fomentar el sobreendeudamiento.
