El comercio mundial inició 2025 con estabilidad, pero enfrenta crecientes desafíos. Según el informe Global Trade Update de la ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD), en 2024 el comercio alcanzó un récord de US$33 billones, impulsado por las economías en desarrollo y el dinamismo del sector servicios. Sin embargo, la evolución de las políticas comerciales y las tensiones geopolíticas podrían afectar su resiliencia.

Uno de los principales retos es el aumento de los desequilibrios comerciales. Mientras que el déficit comercial de EE.UU. se amplió, China fortaleció su superávit y la Unión Europea pasó a un saldo positivo debido a los cambios en los precios de la energía. Esta divergencia en las balanzas comerciales podría generar fricciones y afectar la estabilidad global.
Las economías en desarrollo, especialmente en Asia y América Latina, siguen siendo motores clave del comercio, pero su crecimiento se ha desacelerado. El comercio Sur-Sur se mantiene, aunque África ha visto una contracción en el comercio intrarregional. Por otro lado, el comercio entre Europa y Asia Central ha disminuido, reflejando cambios en la demanda y ajustes en las cadenas de suministro.

El gran desafío de 2025 será evitar la fragmentación económica, en la que los países formen bloques comerciales aislados. Para lograrlo, será clave que los gobiernos adopten políticas que fomenten la cooperación y la estabilidad, minimizando los riesgos de proteccionismo y conflictos comerciales que podrían ralentizar el crecimiento global.
La resiliencia del comercio mundial dependerá de decisiones estratégicas tanto a nivel gubernamental como empresarial. La cooperación internacional y un enfoque equilibrado en las políticas comerciales serán fundamentales para mantener un comercio global dinámico y evitar impactos negativos en la economía a largo plazo.

Tambien le puede interesar
El Salvador, líder en facilitación del comercio en Latinoamérica