
El Gobierno de El Salvador fortaleció su estrategia de diplomacia económica con un evento de promoción comercial de la empresa salvadoreña Bocadeli en la capital de Estados Unidos, con el objetivo de ampliar oportunidades de mercado, posicionar marcas nacionales y reforzar los vínculos comerciales con la diáspora y empresarios internacionales.
La actividad reunió a miembros de la comunidad salvadoreña residente en Virginia, Maryland y Washington D.C., así como a empresarios hispanos y representantes de instituciones estadounidenses. El encuentro sirvió como plataforma para presentar el potencial exportador de Bocadeli, una compañía con más de tres décadas de trayectoria y presencia en mercados internacionales, como un ejemplo del crecimiento de la industria alimentaria salvadoreña.

Desde la perspectiva económica, el evento forma parte de una estrategia más amplia del Ministerio de Relaciones Exteriores orientada a diversificar exportaciones, atraer inversión y fortalecer la inserción de empresas salvadoreñas en cadenas de valor globales. La Embajada destacó que este tipo de iniciativas busca abrir puertas comerciales, facilitar contactos empresariales y mejorar la visibilidad de productos nacionales en uno de los mercados más competitivos del mundo.
Bocadeli ya cuenta con presencia en 27 estados de Estados Unidos, con cobertura en mercados estratégicos como Texas, Nueva York, California y Florida, lo que refleja la capacidad de las empresas salvadoreñas para competir en el sector de alimentos y snacks. Esta expansión no solo genera divisas por exportaciones, sino que también impulsa empleo, innovación y desarrollo productivo en El Salvador.

Representantes de la empresa subrayaron que el acompañamiento institucional ha sido clave para su posicionamiento en el mercado estadounidense. La coordinación con la Embajada ha permitido la participación en ferias, eventos culturales y espacios de networking empresarial, lo que facilita el acceso a nuevos canales de distribución y fortalece la marca en el exterior.
El evento también evidenció el rol económico de la diáspora salvadoreña como puente comercial. Además de ser consumidores, los migrantes y empresarios salvadoreños en Estados Unidos funcionan como aliados estratégicos para la expansión de productos nacionales, al conectar marcas con distribuidores, minoristas y compradores institucionales.

Analistas consideran que este tipo de acciones contribuyen a la internacionalización de las empresas salvadoreñas y a la estrategia de crecimiento basada en exportaciones con valor agregado. En un contexto de competencia global, la diplomacia económica se ha convertido en una herramienta clave para posicionar al país, atraer inversión y consolidar la presencia de marcas salvadoreñas en mercados de alto poder adquisitivo.
Con iniciativas como esta, El Salvador busca fortalecer su imagen como productor de bienes competitivos, ampliar su base exportadora y generar nuevas oportunidades para el sector privado, consolidando el comercio exterior como uno de los pilares del desarrollo económico.
